Al ritmo de la malevolencia



Comparte esta noticia de Alicantur Noticias

Domingo 25 de octubre de 2020-01: 19

La presidenta del gobierno balear, Francina Armengol.

La presidenta del gobierno balear, Francina Armengol.

ALBERTO VERA

El asesor presidencial aborda la tarea plenamente consciente de su dificultad. Los hechos son lo que son y la posibilidad de negarlos ya no le sirve. Hace quince días, pasada la una de la madrugada, la hora de cierre de las discotecas por orden del gobierno para el que trabaja, con el fin de contener la pandemia que ha costado la vida y la salud de miles de personas, se vio en su presidente y uno de sus altos cargos a la puerta de una coctelería. Peor aún: varios testigos presenciaron el derrumbe del alto funcionario, interpretando lo que cualquiera hubiera hecho en un momento similar en un lugar similar.

Es posible que el evento haya estado fuera del radar de la opinión pública durante un par de semanas, pero el asesor, que conoce su negocio, sabe que ahora es más un inconveniente que un argumento favorable. A la complicación se suma una parte de la denuncia que hace la policía local contra el dueño del establecimiento, abierto fuera de horario, y la literatura contenida en esa parte, a pesar del laconismo de la policía, es muy incómoda. El agente retoma -llamado, casualmente, desde el barrio molesto por el ruido proveniente del local a esa hora de la mañana- la excusa ofrecida por el hotelero denunciado, y que si no, no tuvo el valor de bajar por la persiana porque el presidente dentro. Siempre se puede decir que es su palabra contra la de la primera autoridad de la comunidad autónoma y que es alguien que busca la forma de pedir disculpas ante una posible sanción. Pero la ventaja no funciona y el informe policial recoge algo más.

El asesor presidencial mira la fotocopia del informe, ya filtrado a la prensa, y mira el apartado donde se indica la hora de la intervención: 02.10. Sabe que no es el único que presta atención a los detalles, y lo difícil que será argumentar que el jefe no ha ido más allá del tiempo que ha fijado a sus conciudadanos para cumplir con el límite de la vida nocturna. También razona que, aunque lo crean, la imagen que transmite, de apresurar la juerga, tiene poca simpatía por la moderación a la que se ha instado a la ciudadanía. El hecho de que logre salvarla de la acusación de violar sus propias reglas no la eximirá del fatal debilitamiento de su carisma.

Sin embargo, nadie dijo que ser consejero presidencial le permitía pasar días tranquilamente haciendo tareas rutinarias. Ahora es cuando tiene que desnudarse y demostrar que tiene lo necesario para estar allí. Tanto su jefe como el alto funcionario le entregan las disculpas disponibles: además de que en ningún caso pasaron de la una de la tarde ni entraron al local, que el accidente físico cometido por el acompañante del presidente se debió al efecto secundario una droga, que necesita debido al estrés al que está sometido por la responsabilidad que ejerce. No es una mala jugada captar la benevolencia de la población, si la población, y la raza humana en su conjunto, no tenían el hábito de pensar mal siempre que creen que pueden.

El consejero acaba de poner en orden sus ideas y escribe el comunicado que en ese momento del día y el ajetreo del Gobierno no puede dejar de emitir para atender la mala voluntad que ya corren a la tumba por los medios y redes, junto a los memes más populares. sangriento; el nuevo homenaje al que están expuestos los titulares del poder y que llega y queda más que cualquier texto que puedan componer los concejales más exigentes.

Cuando lo tiene, lo corrige y vuelve a corregir, lo vuelve a leer y se pregunta cuánto compraría si no fuera partidario del presidente. Con el tiempo y el mimbre que le han regalado, no se le puede pedir más. Luego lo eleva a sus superiores, quienes le dan rumbo. Poco después de su publicación, se supo que se había perdido el incómodo informe policial. Ese giro de piedra, dice el asesor presidencial, ya no hay una declaración para revocarlo.

.