Aragonès agota sus 100 días de gracia sin respaldo garantizado para sus planes



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El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (c), y el consejero de Sanidad, Josep Maria Argimon (d), durante una visita institucional al hospital Sant Joan Despí.
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (c), y el consejero de Sanidad, Josep Maria Argimon (d), durante una visita institucional al hospital Sant Joan Despí.DAVID_OLLER_BONILLA / Europe Press

Pere Aragonès celebrará sus 100 días como presidente de la Generalitat mañana miércoles, con el doble objetivo de cerrar los presupuestos autonómicos en diciembre y mantener viva la mesa de diálogo sin caer cuando el gobierno deje en blanco y negro que no tiene intención de negociar un referéndum y amnistía para los acusados ​​de tu elaboras. La ERC cuenta con 33 diputados y apoyó la investidura de Aragonès primero con un convenio con la CUP —8 escaños— y luego otro con los Junts —32—. los presidente quiere aprobar las cuentas con el apoyo de uno y otro y tendrá que tratar de satisfacer a ambos socios sin ningún documento básico que una a los tres partidos y con las elecciones municipales en un año.

los presidente quiere aprobar las cuentas con la mayoría independentista. En esta coyuntura política intenta entrar el PSC, que una vez más ha asegurado su disposición a negociar presupuestos. Las primeras pinceladas de lo que será el reinicio del rumbo político estarán marcadas por Aragonès y los distintos grupos parlamentarios del Parlamento, tras la reunión de la mesa de diálogo (13 de septiembre) y tras una Diada en nombre de gracia a los pro convictos. -Líderes de la independencia en prisión. Estos son los principales desafíos que debe enfrentar el Ejecutivo una vez transcurrido el período de gracia:

Mesa de diálogo. La actuación del organismo reflejará el grado de cohesión del Gobierno. ERC considera una victoria que el gobierno primero haya aceptado la existencia de un conflicto político y no se haya levantado de la mesa a pesar de que Pedro Sánchez, activa y pasivamente, manifestó que no tiene intención de aceptar un referéndum. Aragonès tampoco renunciará a su objetivo y queda por ver los contornos que tendrá que dar para que la clasificación dure dos años. Junts dice que será leal, pero no pierde la oportunidad de interrogarla. Su objetivo es lograr la máxima unidad del independentismo en el Congreso y utilizar sus fuerzas para lograr avances en la mesa presionando en la negociación de presupuestos. ERC dice que las negociaciones no están relacionadas.

Estrategia de independencia. Por ahora, ERC y Junts han firmado el acuerdo de gobierno sin cerrar la estrategia independentista. Poco antes de la investidura, los dos socios y la CUP firmaron un pacto de mínimos, quedando pendiente ese cronograma. Si la mesa de diálogo no funciona, ERC y CUP apelan en su acuerdo para preparar un «nuevo ataque» y «dar prioridad al camino del referéndum». Junts no descarta la vía unilateral pero rechaza otro referéndum reclamando el 1-O.

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Presupuesto. Tras renunciar a aprobar algunas cuentas públicas este año para poder centrarse en las de 2022, este será uno de los grandes retos del gobierno, que quedará en manos de un nuevo asesor político, Jaume Giró. Y en este asunto, una persona inscrita por Junts tendrá que hacer frente a algunos de los compromisos que ha hecho ERC con la CUP: más dinero para salud, educación y vivienda sin determinar primero de dónde vendría. Los anticapitalistas pidieron «un plan de rescate social» y acabaron con la alta temporalidad en la Generalitat, esta última medida que podría beneficiarse del plan aprobado por el Gobierno central. En Madrid, como lo han hecho históricamente, los partidos catalanes negociarán los presupuestos estatales por separado. El objetivo, una vez más, será maximizar la inversión en infraestructuras, para acercarse al 19% del peso catalán en el PIB.

Ampliación del aeropuerto de El Prat. Tanto ERC como Junts han argumentado que el acuerdo alcanzado con el gobierno en el verano presupone solo la negociación de un acuerdo, que no tiene que pasar por la ocupación del espacio protegido de La Ricarda para ensanchar una de las vías. La presión de la CUP, que rechaza categóricamente el proyecto presentado por la gestora del aeropuerto Aena, dificultará las negociaciones para el Gobierno.

Manejo de coronavirus. Cataluña está en la penúltima recta para salir de la quinta ola, aunque la situación sea compleja en los hospitales y en las calles. A pesar de la mejoría epidemiológica, los centros de salud siguen teniendo un número excesivo de camas ocupadas por pacientes coviduales, lo que limita la actividad quirúrgica no urgente. La Generalitat defiende medidas restrictivas para contrarrestar la interacción y el contagio, pero el Tribunal Supremo de Justicia ha vetado un toque de queda que ha contado con un apoyo considerable en el gobierno. Este veto permitió la celebración de partidos de masas en diferentes puntos del territorio, y numerosos municipios, entre ellos Barcelona, ​​presionaron a la Generalitat para hacer cumplir las operaciones de orden público.

Un nuevo plan de energías renovables. El Departamento de Acción por el Clima, de la mano de ERC, está preparando un nuevo decreto para ordenar la construcción de parques eólicos y fotovoltaicos en Cataluña, que se ha quedado rezagado con respecto a otras comunidades autónomas. El cambio es uno de los compromisos pactados con la CUP para la investidura, basado en el establecimiento de un mayor control sobre los grandes proyectos, y supone la modificación de las líneas base que Junts creó en 2019 y que satisfizo a las empresas del sector tras una década sin nuevas estructuras. .

The Battery Factory y Nissan. Cataluña compite con otras comunidades, en particular Aragón, para albergar una futura fábrica de células para baterías de automóvil y debe decidir qué inversión llenará el vacío que dejará la automotriz japonesa en la Zona Franca de Barcelona en diciembre, cuando cierre la fábrica de automóviles. La Generalitat sigue señalando posibles ubicaciones para convencer al fabricante de celulares, la surcoreana LG Chem de manos del grupo Volkswagen, y no hacerlo supondría un golpe más en los últimos años para obtener importantes inversiones industriales. En cuanto a Nissan, el gobierno está trabajando con el Ministerio de Industria para decidir un proyecto que podría cubrir los 2.500 puestos de trabajo de Nissan y ofrecer un futuro al incierto futuro de la industria automovilística catalana.

Fondos de nueva generación. Ya en la pasada legislatura el Gobierno había reclamado la necesidad de gestionar los fondos Next Generation de la Unión Europea que le corresponderán a Cataluña. Hizo su lista de 27 Proyectos Estratégicos de Recuperación y Transformación Económica (PERTE), una especie de macroinversión considerada urgente que pasaría por la vía rápida de la Unión Europea que se acaba de considerar. En esta legislatura pidió co-administrar estos fondos con el Gobierno, sin que aún se haya abierto esta posibilidad.

Juegos de invierno de consentimiento obligatorio. La Generalitat mantiene el calendario de organización de los Juegos Olímpicos de Invierno 2030. El Comité Olímpico Español ha hecho oficial al Comité Olímpico Internacional el interés de acoger la cita olímpica, pero el Gobierno de Aragón ya ha acusado a la Generalitat de Cataluña de «injusto» por no incluir a su comunidad en el nombre del proyecto. Las posibilidades de candidatura dependen de muchos factores: sociales, económicos, medioambientales y políticos. Esto último obligará a ERC, que hereda el liderazgo de Junts en el proyecto, a tejer complicidad con el Ayuntamiento de Barcelona, ​​los ayuntamientos del Pirineo, Aragón y el Gobierno central, la mayoría de los cuales son grupos políticos diferentes. La alcaldesa Ada Colau siempre ha sospechado.