Banco de España mejora las previsiones de crecimiento de la economía española hasta el 6,2%



La actualidad en Alicantur Noticias

Turistas en las terrazas de la Plaza Real, Barcelona, ​​el 13 de junio.
Turistas en las terrazas de la Plaza Real, Barcelona, ​​el 13 de junio.Albert García / Alicantur

La mejora en la evolución de la pandemia se está traduciendo en perspectivas económicas algo más positivas. El Banco de España ha elevado ligeramente su previsión de crecimiento de la economía española, del 6% al 6,2% este año. Y para el próximo año los lleva del 5,3% al 5,8%. Gracias a la buena tasa de vacunación, la respuesta sanitaria al coronavirus avanza de forma constante, aumentando fuertemente la actividad, la confianza y el consumo. En España y en todos los países avanzados.

Tras la interrupción del crecimiento en España por el endurecimiento de las restricciones entre finales del año pasado y principios de este, la economía vuelve a crecer impulsada por la normalización de la actividad y la recuperación del entorno exterior. Desde marzo, los datos han mejorado, dijo Óscar Arce, director de economía del Banco de España. Esto se puede ver sobre todo en la adhesión a la Seguridad Social, la reducción de personas afectadas por ERTE, los indicadores de movilidad, la mejora de las exportaciones o las encuestas de confianza. Estos muestran una fuerte expansión del sector y una mejora en los servicios, aunque estos últimos aún no se encuentran en territorio positivo. Las últimas cifras de consumo de combustible siguen siendo un 10% más bajas que antes del covid.

Más información

Por tanto, el Banco de España prevé que entre abril y junio el producto interior bruto aumentará un 2,2% y que en la segunda mitad del año habrá un fuerte repunte a medida que se relajen aún más las restricciones, el consumo vuelve, los fondos de gasto europeos y el turismo. sector comienza a recuperarse. El banco espera que en el tercer trimestre de este año haya un 50% de turismo pre-covid, y que el año siguiente alcance el 80% en el mismo trimestre.

Con esta mejora en las proyecciones, el órgano de control anticipa en una cuarta parte el tiempo en que se recuperará la actividad prepandémica: desde el primer trimestre de 2023 hasta el último de 2022. A finales del próximo año, casi tres años después del inicio de se habrían recuperado los niveles del PIB pandémicos y anteriores a la crisis sanitaria. El desempleo se situaría en una media anual del 15,6% en 2021 y del 14,7% en 2022.

Una etapa de la recuperación se basa en que con la vacunación hay una menor incidencia del virus entre los grupos de riesgo, la actividad se está reabriendo y, por tanto, la base sobre la que se está recuperando la economía se amplía a medida que se incorpora a servicios. La otra etapa que explica este horizonte más optimista es la continuación de las políticas expansivas. Tanto los del BCE como los de los Estados. El primero evitará que el deterioro de la solvencia de las empresas se traslade a las condiciones financieras, amplificando la crisis. Y en cuanto a los fondos europeos, el supervisor cree que solo se gastará la mitad de lo previsto por el gobierno este año, lo que trasladará parte del estímulo al año que viene y explica, junto al mayor impulso que vendrá a partir de 2021, que no es una nueva revisión del crecimiento del PIB en 2022, del 5,3% al 5,8%. Si bien el gobierno afirma que el 100% de la ayuda europea no reembolsable se habrá pagado a finales de 2023, el Banco de España cree que solo se habrá gastado el 80%. A finales de 2023, el PIB habría mejorado en unos 1,8 puntos gracias a los fondos europeos, según las estimaciones del instituto.

Riesgos a la baja

El supervisor también cree que los riesgos están disminuyendo. Aunque quedan muchas incertidumbres, como el comportamiento que podrían tener las nuevas cepas del virus. Y el banco tiene muchas dudas sobre lo que podría suceder con la enorme cantidad de ahorros acumulados durante la pandemia. En su escenario central, espera que esto disminuya muy lentamente, en parte porque se ha centrado en los ingresos más altos que tienen menos probabilidades de gastarlo, en parte porque gran parte del gasto que se interrumpió fue en servicios y no es fácilmente recuperable; es difícil para recuperar las cervezas y comidas que no se han consumido, también porque el aumento de la deuda pública sugiere aumentos de impuestos. Pero es posible que esta previsión no se dé y que el consumo se comporte mejor de lo esperado por el banco, impulsado por este ahorro incautado.

Otro riesgo identificado es que el sobreendeudamiento termine generando un aumento de las quiebras empresariales. Con respecto a este problema, será fundamental que el plan de ayudas aprobado por el gobierno se implemente de manera rápida y efectiva, subraya la institución. Dependiendo de la evolución de estos riesgos, el crecimiento podría fluctuar. El Banco de España mantiene un rango con un escenario favorable en el que la economía eventualmente crece este año un 6,8% y otro adverso con un crecimiento más magro de solo el 4,6%.

A pesar de la mejora de la economía, el déficit público seguirá arraigado en 2022 y 2023 en alrededor del 4% del PIB si no se toman medidas. Y la deuda se estabilizaría en esos años en el 118% del PIB. Si bien la inflación está teniendo incrementos significativos, Arce indicó que estos incrementos se deben a factores transitorios, como el hecho de lidiar con fechas de alta incidencia de la pandemia o los cuellos de botella que se están produciendo en las cadenas productivas. Así que por el momento el banco defiende que este fenómeno será transitorio. El IPC se situará en el 1,9% este año y descenderá a poco más del 1% en los años siguientes.