Castilla y León, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha pedirán a Illa que decrete toque de queda en España



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Tres comunidades autónomas preguntarán a la Consejera de Sanidad este jueves por la tarde, Salvador Illa, que aplica un toque de queda en toda España. Son Castilla y León, Castilla-La Mancha y el Comunidad valenciana.

El vicepresidente y portavoz del Consejo, Francisco Igea, estaba a favor de esta medida porque la situación es «francamente preocupante» y conduce nuevamente al «colapso de la salud». Igea apeló a la «responsabilidad» del Gobierno para que, además de permitir este tipo de medidas restrictivas, se apliquen medidas homogéneas en todas las comunidades autónomas aprobadas en la sesión de esta tarde porque «No puedo ir más lejos hoy». «No intervenir sería irresponsable», dijo el vicepresidente antes del encuentro de esta tarde, ya que «está en juego la vida de decenas de miles de ciudadanos».

Castilla-La Mancha también apuesta por esto: un toque de queda nacional para frenar el avance del coronavirus en todo el país, según confirman a Europa Press fuentes del ejecutivo autonómico. En cuanto a la duración y vigencia de la disposición, Castilla-La Mancha estará a la espera de las propuestas que se presenten durante la cita de esta tarde para hacer una propuesta concreta, ya que no tiene una idea cerrada y quiere explorar acuerdos con el resto de la comunidad. autónomo para determinar el programa más eficaz.

Por su parte, la Generalitat Valenciana planteará esta tarde en el Consejo Interterritorial de Salud en toque de queda entre la medianoche y las seis de la mañana hasta el próximo 9 de diciembre en toda España y, si no es posible, que se aplique en la Comunidad Valenciana para intentar frenar el avance de la pandemia. Así lo traspasó el presidente valenciano este jueves Ximo Puig al presidente de la Asociación Regional de Empresarios CEV y a los secretarios generales de los sindicatos CCOO PV y UGT-PV, quienes manifestaron su apoyo a esta solicitud, según manifestaron a la prensa Salvador Navarro, Arturo León e Ismael Sáez a su salida de la Palau de la Generalitat. Los tres coincidieron en que la medida del toque de queda permitiría compatibilizar la actividad económica con la lucha sanitaria contra la pandemia.

Andalucía pide toque de queda al TSJ en Granada

La Junta de Andalucía solicitará al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de esta comunidad una ratificación para aplicar medidas restrictivas de la movilidad nocturna, desde las once de la tarde hasta las seis de la mañana, en Granada capital y en treinta municipios de su área metropolitana. Así lo anunció el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Andalucía, Elijah Bendodo, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, que decidió ampliar la proyección e Reforzar las restricciones a la capacidad social en las capitales de Sevilla, Jaén y Córdoba.

La petición a la Justicia de ratificación de medidas restrictivas a la movilidad nocturna en la capital granadina y en una treintena de municipios granadinos se debe al «preocupante» aumento de contagios por coronavirus. Bendodo también anunció que se reforzará el uso de máscaras en la restauración en Andalucía y en los deportes en zonas con gran afluencia de público.

Melilla pide confinamiento nocturno

Finalmente, el Gobierno de Melilla solicitará a la Consejería de Sanidad este jueves que solicite en la ciudad autónoma un confinamiento nocturno porque cree que esta medida, junto con las ya adoptadas hasta ahora, como el cierre del sector hotelero, permitirá frenar el aumento de contagios y «frenar el virus».

Sin embargo, el presidente de la Ciudad Autónoma, Eduardo de Castro, negó que esto sea «un toque de queda» y aclaró que este término no existe en la legislación española, pero es «un concepto periodístico erróneo» y «un término belicista que no puede ser adoptado con los instrumentos de la Constitución, porque no está previsto en ella».

El confinamiento nocturno que requerirá Melilla tiene como objetivo limitar la movilidad y permanencia de las personas en la vía pública para reducir las interacciones sociales y evitar la vida nocturna y lo que la acompaña, como botellas, fiestas en casa o garajes.

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