Codorníu sale al exterior para duplicar su facturación



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Codorniu sale al exterior para duplicar su facturacion

Raventós Codorníu, controlado por el fondo de capital Carlyle Durante casi dos años ha estado en manos de Sergio Fuster, ejecutivo de larga trayectoria internacional que ha sido Director de Marketing de Kellogg, para impulsar un ambicioso plan de crecimiento que tiene como objetivo duplicar las ventas hasta los 400 millones de euros a medio o largo plazo. En una entrevista con La vanguardia , Explica Fuster que “el potencial del cava y el vino en el mundo es enorme y aumenta de valor en todo el mundo; tenemos una historia, un legado increíble y 15 bodegas, además de un equipo de personas enamoradas de lo que hacen ”.



Con estos mimbres, el objetivo es explotar lo que Fuster llama «el matrimonio perfecto» entre la empresa y su accionista mayoritario, lo que le da la solidez financiera que la bodega no tenía hasta ahora. Codorníu venía de un largo período de estancamiento. La compañía, aún en manos del Raventós, alcanzó una facturación de 200 millones de euros en el ejercicio finalizado en junio de 2018 y no publicó sus resultados en los dos siguientes. En 2019 los ingresos fueron similares, pero este año la compañía ya ha sufrido el impacto de los tres meses y medio de crisis, en los que la facturación se vio especialmente afectada por el cierre del sector de la hostelería, que aporta el 40% de la ventas.


Aunque el crecimiento orgánico es la prioridad, el grupo investigará posibles compras en el proceso de consolidación en ciernes

La firma del CEO, que se incorporó a la compañía el 1 de septiembre, fue anunciada al cierre del año. «Ahora tenemos que olvidarnos un poco de esta situación y preparar a la empresa para lo que viene a continuación», dice Fuster. El reto es potenciar la cantera y, sobre todo, impulsar la globalización de la empresa, cuyos ingresos nacen a partes iguales España y mercados internacionales. «A medio y largo plazo, las ventas al exterior deberían llegar a entre el 70% y el 80% del total», explica Fuster, que se apresura a destacar que el objetivo debe alcanzarse sin perder presencia en el mercado nacional. Esto implica que Raventós Codorníu deba triplicar sus ventas en el exterior. La prioridad es fortalecer la presencia e invertir en marketing en Estados Unidos, del Norte Europa, Asia Y Japón.



Como marca incondicional, Fuster cree que el problema crónico del cava, muy valorado por los enólogos pero vendido a precios generalmente bajos en el mercado, solo puede abordarse mediante una estrategia coherente con el producto. «Tenemos que invertir en marcas, pero no de ninguna manera porque no nos importa vender a bajo precio», insiste. Este ha sido históricamente el gran error de la industria. También de Codorníu. Y, según Fuster, se debe hacer un cambio radical, que ya ha comenzado con el aumento de las inversiones en la marca. Tenemos un gran portafolio de vinos y espumas, tenemos de todo y podemos decidir dónde enfocarnos, pero incluso en los segmentos más bajos del mercado tenemos que apostar por la calidad ”. Esto incide, en gran medida, en la necesidad de fortalecer en canales donde se puede obtener valor, como los restaurantes.

Raventós Codorníu tiene, en palabras de Fuster, unas finanzas sólidas. Hay recursos para crecer orgánicamente y estudiar adquisiciones. «No excluimos las compras de vinos tranquilos y cava de cualquier parte del mundo», dice. Ahora es posible que con la crisis surjan oportunidades y trataremos de estar atentos porque se acerca un momento de consolidación en el sector ”. Especialmente a nivel internacional.



Fuster se reúne periódicamente con los miembros de la familia Raventós para sumergirse en la historia de la empresa y en los valores de una tradición centenaria. También para escuchar. Lo más probable es que uno de los temas recurrentes en estas conversaciones sea el presente y el futuro de la industria de las canteras, sumida en controversias y divisiones en los últimos años. Fuster acaba de llegar, pero está claro que “un aspecto de la construcción de valor para Codorníu pasa por la unión en la denominación de origen Cava y trabajaré para que se haga realidad”, dice. En este sentido, las diferentes categorías que ahora se incluyen en el consejo regulador «pueden ayudar a la estrategia para incrementar el valor de los productos», apunta. La calidad de los caldos es indiscutible. «No tiene sentido que no esté en el precio, pero no nos detendremos hasta posicionarlo donde se merece», concluye.


Yogur, cereales, galletas y ahora cava

Sergio Fuster (Gandia, 1974) ha desarrollado toda su carrera en empresas que lo apuestan todo por tener marcas líderes fuertes e indestructibles, como Procter & Gamble, Galletas Unidas o Danone. Antes de incorporarse a Raventós Codorníu, fue director de marketing mundial de Kellogg, donde protagonizó casos de éxito en diferentes mercados en el lanzamiento o reactivación de yogures, galletas o chocolates. Siempre o casi siempre, con grandes presupuestos a tu disposición. Ahora hará el mismo esfuerzo para subir el listón con Codorníu, Raimat, Bodegas Bilbainas, Séptimo, Legaris, Parxet y el resto de bodegas del grupo.