Dudas sobre la presencia de Sánchez en la tensa mesa de diálogo de ERC



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Barcelona

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En las últimas semanas, el gobierno ha estado investigando la posibilidad de que Pedro Sánchez no asista a la mesa de diálogo que se celebrará en la semana del 13 de septiembre. En primer lugar, fue la delegada del gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, quien deslizó esta posibilidad. Ayer, la persona encargada de seguir explorando esta opción fue Félix Bolaños, Ministro de la Presidencia. «Es muy pronto para decidir», dijo el líder socialista antes de señalar que el presidente ya estuvo en ese espacio en el pasado.

Las fugas y los globos lanzados por el Ejecutivo preocupan a la Generalitat, en particular a Esquerra, una formación que apoya un modo de diálogo con el Estado que Junts for Catalunya no comparte ni promueve. “No hablaremos del futuro, pero en cualquier caso no contemplemos que (Sánchez) no está en la mesa «, dijo ayer a Alicantur Noticias un portavoz del presidente catalán. Pese a declaraciones que no dan por sentada la presencia de Sánchez, los republicanos asumen que asistirá a la reunión. Asimismo, niegan que el Gobierno tenga un» plan «. B «en forma de delegación de segundo nivel, de la que ni el propio Aragonès forma parte y que, al final, podría estar encabezada por el vicepresidente catalán, Jordi Puigneró (Giunti).

Con bajas expectativas de los resultados tangibles que pueda iniciar la parte catalana de la negociación con el gobierno, en ERC creen que el mero hecho de que este espacio se reencuentre después de más de un año de pandemia sería un éxito en sí mismo. Así, de momento los republicanos esperan que la foto de Sánchez sentado al mismo nivel que Aragonès dé un mensaje de diálogo -también de negociación- con el Estado apaciguando a los más escépticos con su versión «pragmática» de la soberanía catalana, que habrá tomado la voz en una Diada del 11 de septiembre. Una cita transformada por sus organizadores en un clamor a favor de la carrera para «luchar» por la secesión y el desprecio a la estrategia de diálogo con el Estado impulsada por ERC. Los republicanos también prometen que la voluntad de diálogo de la parte catalana se verá recompensada desde el exterior, aportando legitimidad al proceso independentista catalán.

Sin Sánchez sentado con Aragonès, a ERC le costará vender a su gente que el camino del diálogo tiene algún camino y por tanto los sectores más encumbrados del secesionismo, partidarios del enfrentamiento y del unilateralismo, cobrarán fuerza. Asimismo, incapaz de hablar de «Amnistía o referéndum», los dos puntos «irrenunciables» que traerá Pere Aragonès a la mesa, la vía del diálogo debe considerarse abortada, dando paso a una nueva fase de «choque» que Puigdemontismo, ANC y CDR consideran fundamental para recuperar la iniciativa y credibilidad de la movimiento.

Un alto dirigente independentista, de hecho, explicó a Alicantur Noticias hace unos días que, incluso en el caso de que el gobierno plantee una reforma del delito de sedición que facilitaría el regreso a Cataluña de Carles Puigdemont -que de hecho el Ejecutivo anunció no para verlo como una prioridad: bastaría para una soberanía que hoy solo aspira a votar en un referéndum con resultados aplicables.

Por el camino, el equipo de ERC sigue remando a favor de la presencia de Sánchez en la mesa, que probablemente tendrá lugar en Barcelona los días 16 o 17 de este mes. Sostienen que la Generalitat ha cambiado de dirección desde el anterior nombramiento, en el que participó Quim Torra como presidente. Añaden que el Gobierno también ha cambiado de cara, con la salida de Pablo Iglesias como vicepresidente y los cambios de ministros que se produjeron en el verano, algunos con voz propia sobre la cuestión catalana, como el socialista Miquel Iceta, que pasó de las Políticas Territoriales a la Cultura y el Deporte.

Mientras los gabinetes Sánchez y Aragonès continúan sin revelar la lista de participantes ni la agenda de la mesa, la oposición critica la falta de transparencia que ha rodeado el diálogo Gobierno-Generalitat durante meses. Sobre este tema, el líder del PPC, Alejandro Fernández, dijo ayer que la «no presencia» del presidente podría ser consecuencia directa del descenso de las encuestas que lleva meses registrando el PSOE. Sin embargo, ha mostrado dudas sobre el fin de esta posibilidad. “El mejor consejo que puede dar es que cuando Sánchez Dice que no va a hacer una cosa, es que pretende hacer exactamente lo contrario «, dijo el líder popular. Los municipios, por su parte, insisten en la necesidad de que el presidente esté presente en la reunión, aunque ellos Destacar que lo importante es abordar temas como la “multinacionalidad” de España allí.

«Salta en el aire»

A Esquerra se resisten a anticipar qué efectos tendría un fallo de mesa en su actual proximidad al gobierno del PSOE y Unidos Podemos. Aunque el propio Aragonès advirtió hace unos días a Sánchez que sin avances en el diálogo la legislatura española podría «estallar», el partido ha evitado reiteradamente el diálogo vinculante y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Sin embargo, en las últimas horas desde ERC han comenzado a preparar el terreno en caso de que la sentada del primer ministro acabe consumiendo. Como dijo ayer Oriol Junqueras, la tabla «no se devalúa bajo ningún concepto y en ninguna situación», aunque Sánchez no participe. «Entendemos y prevemos que la comunidad internacional realizará gestos en la medida en que actuemos con convicción y franqueza en defensa de la negociación «, estableció el líder del ERC.

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