El beso de Simeone en la grada del Milán y los cachorros pensando en el Oporto



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Si el AC Milan gana al Liverpool, los rojiblancos tendrán que ganar en O Dragao con un gol extra.

Simeone, martes, en el área técnica del Metropolitano.
Simeone, martes, en el área técnica del Metropolitano.EFE

No hacía ni un minuto que Junior Messias había marcado el gol del Milan, cuando un puñado de cumplidos ofensivos empezaron a llover sobre él desde el balcón más alto del extremo norte del Metropolitano, donde se ubicaba un nutrido grupo de italianos. Diego Pablo Simeone. Su corazón del Inter y la alegría de una victoria, que parecía inevitable, les llevó a echar la mirada (y la garganta) al técnico del Atlético. Y él, ajeno a la tormenta, con el dolor interno de ese gol que les mete en un polvo terrible, respondió con un saludo y lanzándole un beso.

Un beso envenenado, con el futuro de su equipo en Europa colgando de un hilo. A la espera de la final en Oporto, a la que también se sumó el AC Milán en el último minuto, que acogerá en San Siro a un Liverpool ya clasificado. Si el AC Milan gana al Liverpool, tendrá que hacerlo con un gol más.

La Champions League no te perdona, te deja pasar si te lo mereces e iremos a buscar el partido que nos queda con mérito para continuarlo, Simeone habló con el corazón abierto y con agua en el cuello. Una vez más, como la temporada pasada, cuando tuvimos que jugar en el frío de Salzburgo, a costa de una final a domicilio. Aunque el asunto es bastante parecido al de 2017, cuando acabó cayendo en la Europa League tras el empate ante el Chelsea.

Nos estudiaron muy bien

Josema Gimnez, que no tuvo que descansar ante la insistencia de un Milán infatigable, quedó muy impresionado por la derrota. El equipo está muy conmovido, dijo sin rodeos. Era una final, lo teníamos muy claro. Sabemos que no podemos fallar y lo define un detalle, abundó el central uruguayo. En igual número nos cerraron bien, nos presionaron, no nos dejaron jugar, llegaron con tanta gente adentro …, agregué, aturdiendo el juego.

Griezmann, que abandonó el campo pocos minutos antes del golpe de Mesías Junior, Fui testigo del último latigazo del Milan desde el banco. Nos estudiaron muy bien. Teníamos algo preparado y no salió bien. En los últimos 20 minutos hemos estado corriendo sobre algunos balones, afirmó el delantero francés.

Más optimista que nunca

Junior Messias fue el séptimo gol que encaja a la perfección Jan Oblak en cinco juegos. Como sucedió en Anfield, la sentencia vino de un centro lateral. Era fundamental mantener al portero a cero y no lo logramos. Un centro lateral y el jugador ha marcado. Vamos a analizarlo, pero es mejor que las cosas no salgan así, resume el portero esloveno, que nunca antes había visto su taquilla con tantos goles encajados, durante una fase de grupos de la Champions.

Soy más optimista que nunca, porque estamos vivos. Y cuando uno está vivo es una situación en la que estamos complicados, concluyó ayer Simeone, con Attica al borde del acantilado.

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