El gobierno comunista de Castillo tomará la custodia del sanguinario Abimael Guzmán a finales de año



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Una de las primeras decisiones que tomó el presidente peruano Pedro Castillo junto con el ministro de Justicia, Aníbal Torres, debía trasladar a todos los presos que se encuentran en el Centro de Detención de Máxima Seguridad (CEREC) de la Base Naval del Callao a prisiones comunes administrado por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), organismo obviamente gestionado por el Gobierno.

El primero en salir fue el exasesor del expresidente Fujimori, Vladimir Montesinos, que se encuentra en la cárcel de Ancón II desde el 25 de agosto. La clave es que, además de Montesinos y Fujimori, también hay varios terroristas de Sendero brillante, incluido su fundador, el sanguinario Abimael guzman, conocido como ‘Compagno Gonzalo’ y condenado a cadena perpetua por «terrorismo contra el Estado».

Con el traslado de Montesinos, Castillo se ha asegurado la legitimidad necesaria para trasladar a todos los presos de Sendero Luminoso a cárceles dirigidas por un gobierno que nunca ha ocultado su admiración por los terroristas de Sendero y que son dirigidos por el Primer Ministro. Bellido, investigado por condonar el terrorismo.

En una entrevista publicada este domingo por Comercio, la titular del INPE, Susana Silva, indicó que el convenio entre el Gobierno y la Marina «expira en diciembre de este año», fecha en la que todos los detenidos deben abandonar la base. Sin embargo, precisó que, además de Montesinos, por el momento no hay ninguna disposición para el traslado de más presos al penal de Ancón porque «no está en la agenda de momento». La verdadera razón es que para sacar a los prisioneros de la base naval, el gobierno debe ampliar el penal de Ancón, que actualmente tiene 87.000 prisioneros cuando su capacidad es de 41.000. Esto representa una brecha de cinco mil agentes de seguridad penitenciaria.

Si bien el titular del INPE se niega a comentar sobre si la reubicación de Abimael Guzmán beneficiaría al líder terrorista, negó la posibilidad de que Ancón se convierta en un lugar de agrupación terrorista: «Esto no va a pasar. No es posible que eso suceda. La idea es que vayan a un anexo de la prisión. Ese anexo no tiene contacto con nadie. Absolutamente nadie que haya cruzado la línea de meta», insistió Silva. .

Un pabellón «especial»

El titular del INPE precisó que «se ha comenzado a construir un pabellón especial«para albergar a todos los prisioneros de Sendero Luminoso que salgan de la base naval». Este espacio está dentro del perímetro de Ancón I pero no forma parte de esa prisión. Es un establecimiento anexo «.

“Estamos en un 85% de avance del estudio de preinversión para llevar a cabo el proyecto. Hasta que no se den las condiciones para enviar a estos detenidos que se encuentran en la Base Naval, no es posible de ningún modo autorizar un traslado. No Hablamos sólo en términos de infraestructura, sino también en el suficiente personal, seguridad, tecnología y una serie de cosas que estamos promoviendo. Para eso le pedimos al MEF un decreto de emergencia ”, dijo Silva.

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