El gobierno duplica los traslados de migrantes de Canarias a la península



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Un grupo de migrantes, en su mayoría de Mali y Gambia, esperaba el 26 de febrero para tomar un vuelo a la Península, en el aeropuerto de La Laguna.
Un grupo de migrantes, en su mayoría de Mali y Gambia, esperaba el 26 de febrero para tomar un vuelo a la Península, en el aeropuerto de La Laguna.Miguel Velasco Almendral

El gobierno se ha mostrado un poco más flexible desde hace meses con los traslados de migrantes que llegan de forma irregular a Canarias. Hasta el 23 de abril, la Secretaría de Estado de Migración -con autorización del Ministerio del Interior- sacó a 4.340 personas de los campamentos y centros de acogida de las islas para llevarlas a otros recursos de la Península, según información obtenida por la Asociación. Transparencia del portal. Fuentes familiarizadas con los dispositivos estiman que a finales de mayo ese número podría llegar a 6.000 personas. El dato de 2021 contrasta con la rigidez con la que se autorizaron los traslados el año pasado cuando, a pesar de la crisis humanitaria que provocó la llegada de más de 23.000 migrantes, solo se permitió referir a 2.168 personas. Miles de personas vulnerables, que además no habrían sido expulsadas, llevan meses encerradas en hoteles de las islas.

Interior argumenta que sus criterios para autorizar referencias no han cambiado y no reconoce una mayor flexibilidad. Migraciones tampoco explica por qué se debe el aumento, aunque hay algunas pistas que lo explican. La salida de estos miles de migrantes de las islas ayuda a descongestionar los macrocampos, que aún albergaban a cientos de personas que cumplían con los requisitos de vulnerabilidad a ser atendidos, también reduce las tensiones sociales y los conflictos en los centros y facilitará la gestión ante un esperado aumento en llegar en los próximos meses.

Actualmente 4.200 migrantes son acogidos en Canarias, una cifra que irá disminuyendo en los próximos días. Es la cifra más baja desde el estallido de la crisis a finales del año pasado. En diciembre pasado había más de 8.000 personas y entre ellas había miles de migrantes vulnerables (familias, madres con sus hijos, solicitantes de asilo, enfermos …) que cumplían los requisitos para ser trasladados a los centros de la Península, pero no se les permitió salir. Los hoteles estaban llenos, el muelle de Arguineguín abarrotó a más de 2.600 personas en noviembre y se suspendieron las deportaciones debido a la pandemia. Había otros recursos disponibles en la Península, pero se impuso desde adentro el criterio de que la facilitación del tránsito podía generar un «efecto llamada».

La concentración de tanta gente en el archipiélago en esos meses también terminó generando un terreno fértil que promovió diversos atentados y manifestaciones racistas. Este malestar sigue presente en algunos municipios donde se han instalado los macrocampos y la situación sigue siendo complicada en los centros que acogen a un número muy elevado de personas.

Estos traslados, detenidos en Migración y Asuntos Internos, continúan realizándose según criterios de vulnerabilidad (familias, madres con sus hijos, solicitantes de asilo, enfermos …) y nada tienen que ver con los viajes que los migrantes pueden hacer solos. si tienen la documentación que les permita tomar un avión o un barco. En caso de aplazamiento, las ONG que gestionan los centros de acogida de las islas elaboran listas de vecinos que cumplen con los requisitos de vulnerabilidad y las envían a Migraciones, que a su vez solicita permiso a la Gobernación para que la Policía emita un pase para cada uno. de ellos. Los viajes son financiados por Migraciones, que reubica a los migrantes en los centros de recepción de la Península que mejor se adaptan a sus necesidades. De estos centros, muchos de los migrantes parten para encontrarse con sus familiares y amigos en otras provincias o en el resto del continente.

La falta de transparencia del gobierno en las remisiones ha sido una constante desde que estalló la crisis migratoria a fines del año pasado. El delegado del Gobierno de Canarias, Anselmo Pestana, dijo a la agencia Efe en agosto: “¿Derivaciones? Esto no se menciona, porque puede generar un archivo. efecto de llamada«Por supuesto». Pestana dijo que si se facilitaba el tránsito a la península a los inmigrantes rescatados en Canarias «en lugar de llegar a 3.000, llegarán 30.000». Suponiendo que el informe del número de personas que abandonan las islas por motivos de ayuda humanitaria podría alentar más llegadas, todas las autoridades involucradas se negaron a divulgar esta información. Alicantur solo obtuvo estos datos a través de solicitudes al portal de Transparencia de la Secretaría de Estado de Migración e Interior. Luego de dos meses de espera, Migraciones respondió, mientras que Interior se negó para dar la información.

El objetivo de Migraciones es ahora mejorar las condiciones de los campamentos, teniendo como prioridad el macrocentro Las Raíces en Tenerife. Aunque nunca alcanzó su capacidad máxima de 2.400 personas, el campamento ha crecido hasta albergar a más de 1.500 migrantes, y los problemas desde su inauguración en febrero pasado han sido constantes. Instalado en una de las zonas más frías y húmedas de la isla, no había agua caliente para todos, la comida era insuficiente y se producían conflictos entre grupos de distintas nacionalidades. El plan es que para fines de mayo la capacidad de Las Raices, que ahora alberga a más de 1.100 migrantes, no supere las 800 personas.