El independentismo seguirá pidiendo amnistía a pesar de los indultos



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El presidente catalán, Pere Aragonès, en el Palau de la Generalitat
El presidente catalán, Pere Aragonès, en el Palau de la GeneralitatMASSIMILIANO MINOCRI / Alicantur

La posible concesión de indultos a los responsables de la procesada Por parte del ejecutivo de Pedro Sánchez, no moverá a los partidos independentistas de su voluntad para persuadirlo de aprobar una ley de amnistía en el Congreso. La presidente Pere Aragonès, en su primera entrevista con TV-3 el miércoles por la noche, reiteró una vez más que llevará la propuesta de amnistía y autodeterminación a la mesa de diálogo con el Gobierno como fórmula para la resolución del conflicto catalán. El líder republicano instó al gobierno a llevar su propuesta a ese foro y le pidió que aproveche los dos años que le quedan en la legislatura para avanzar.

«Ante la derecha española y el fascismo, los demócratas españoles deben ver que, si quieren salir adelante, deben ir de la mano del independentismo catalán y que solo con la democracia podemos resolver el conflicto político», dijo. Aragonès. Refiriéndose a referéndum. El republicano sugiere que estos dos años son la única oportunidad de diálogo, con el riesgo de que en la nueva legislatura gane peso la derecha y se cierre la ventana. El PP no da muestras de querer ceder terreno y, por ejemplo, intentará imponer una monografía completa en el Congreso sobre el agradecimiento a los políticos independentistas, condenados por sedición y malversación.

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La presidente Explicó que próximamente aglutinará el Pacto Nacional de Autodeterminación y Amnistía, un foro de partidos y órganos soberanos en el que Aragonès quiere discutir la propuesta que será llevada a la próxima reunión de la mesa de diálogo con el Gobierno, todavía sin una fecha clara a pesar de la voluntad de ambos. «La amnistía no será exclusivamente mi propuesta como presidente ni una propuesta de gobierno. Debe ser una propuesta del país», agregó.

Pero mientras el discurso oficial del Gobierno y sus partidos constituyentes, ERC y Junts, se mantiene en un mesurado equilibrio entre reclamar un compromiso de amnistía sin oponerse al indulto, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha acusado esta opción. Aragonès defendió que el perdón del gobierno no es su camino (implica aceptar que se ha cometido un delito, que se ha negado rotundamente desde el secesionismo) pero que «no se opondrá» a medidas que puedan paliar la difícil situación de los líderes independentistas en prisión y familias.

El gobierno se limita a decir que no cree que esto ayude a resolver el conflicto político en Cataluña, pero la Asamblea va más allá. Su presidenta, Elisenda Paluzie, aceptó en Twitter que su subvención «desarma» el apoyo a la secesión tanto en Cataluña como a nivel internacional. «Si ya están libres, el caso no es tan urgente», dijo, refiriéndose a las consecuencias que tendría, por ejemplo, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al que los presos quieren llevar su caso. También le preocupa cómo la medida desmantela la narrativa de un estado opresivo y antidemocrático que el secesionismo se ha dedicado a promover.

Precisamente esa idea de neutralizar la apuesta independentista es el principal argumento del Gobierno para implementar la medida pese a la feroz oposición del PP, Vox, Ciudadanos y algunos barones socialistas. O el propio expresidente Felipe González. Los populares aumentaron la presión el jueves con una solicitud formal al Congreso para realizar una monografía completa la próxima semana en la que Sánchez explica su intención de perdonar a los líderes secesionistas condenados por sedición y malversación. Vox, por su parte, ha anunciado que recurrirá al Tribunal Supremo.

La Mesa del Congreso, donde el Ejecutivo de Coalición tiene mayoría absoluta, aún tiene que decidir si convocar a ese pleno, que fue anunciado por el propio líder del PP, Pablo Casado, y en qué fecha. La medida de la gracia, dijo Casado, es una «autocomplacencia secesionista para mantenerse en el poder». También parafraseó a la Corte Suprema, para la cual el indulto es «inaceptable» ante una actitud que califican como y como una iniciativa «antidemocrática» que «pulveriza la convivencia». «No permitiremos este atropello contra la Constitución, la justicia y la nación», dijo.

La batalla política contra el indulto continuará en municipios de toda España, donde las agrupaciones municipales del PP presentarán mociones contra el indulto a los líderes independentistas, según explicó ayer el secretario general de los populares, Teodoro García Egea.

Por otro lado, Ciudadanos, la séptima fuerza del Parlamento de Cataluña, ha anunciado que tomará las calles para manifestarse contra la posible decisión del gobierno. El indulto que prepara Sánchez para los condenados, según el partido Orange, es un ataque a los magistrados del Tribunal Supremo. Carlos Carrizosa, presidente del colegio de la Cámara Catalana, pidió concentrarse en el centro de Barcelona el próximo 11 de junio, para «defender la convivencia democrática».