El PP vuela los puentes para la renovación del Poder Judicial



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El PP vuela los puentes para la renovacion del Poder

Los puentes han sido volados y el juego parece haber vuelto al punto de partida. El cambio de ministros encargados de negociar el Poder Judicial -el de la Presidencia, Relaciones con los Tribunales y Memoria Democrática, Félix Bolaños, y el de Justicia, Pilar Llop- y el inicio de la vía política tras las vacaciones no favorecieron a un acercamiento entre los dos grandes partidos para renovar el Poder Judicial, que esta semana completó más de mil días de parálisis. Al contrario: la relación entre el PP y el PSOE volvió a estallar el segundo día de septiembre por esta cuestión de importancia constitucional y el acuerdo parece imposible de nuevo. El líder del PP, Pablo Casado, protagonizó el rompimiento de los puentes pidiendo este jueves la destitución del ministro Bolaños, el hombre con el que el pueblo debe negociar la renovación del órgano de gobierno de los jueces. «Ya no es un interlocutor válido», dicen fuentes de la dirección del PP. El PSOE acusa al líder popular de «manipular» las palabras del ministro.

La petición de Casado a Pedro Sánchez de despedir al ministro Bolaños, encargado de negociar con el PP, no deja lugar a dudas: el PP no ve opciones de pacto. Políticamente, el mensaje es muy claro. Con esta puesta en escena Casado envía el mensaje al Gobierno de que no tiene problemas con el Consejo General del Poder Judicial al que sigue bloqueando el tiempo que sea necesario. Que son ellos los que tendrán que ceder. El líder del PP ha decidido resistir las presiones del Ejecutivo y solo renovará si el PSOE acepta sus peticiones. La principal ahora (hace unos meses el PP también pidió a United We que se mantuviera al margen del acuerdo y que el juez de Gürtel, José Ricardo de Prada, deje la lista) es que el pacto incluye un cambio en el método de elección para que los jueces elijan a 12. de los 20 miembros del poder judicial, en lugar de los tribunales, como es el caso ahora. A partir de ahí no bajará. Casado llegó a hablar del «totalitarismo inadmisible» del titular de la Presidencia.

El líder del PP pidió que después despidieran a Bolaños en durísimos términos unas declaraciones del ministro en entrevista con Cadena SER en el que defendió el modelo actual de elección de jueces y se opuso al sistema propuesto por el PP. Casado extrajo dos fragmentos descontextualizados de la entrevista para acusar al ministro. «Bolaños debió haber cesado su ataque a la democracia y el Estado de derecho», escribió el líder popular en un mensaje en Twitter, citando parte de las palabras del ministro. «No se pueden compartimentar los poderes del estado» y «los jueces no pueden elegir a los jueces». Según el PP, fue el gobierno el que «voló los puentes» cuando Bolaños se opuso con tanta fuerza al cambio de modelo.

El ministro había argumentado que el poder judicial debe tener una «base democrática», y esto se logra con la participación del Parlamento en la elección de los miembros de su órgano de gobierno, como es el caso en el sistema actual. “En un estado de derecho, en una democracia con nuestra Constitución, ni los jueces pueden elegir a los jueces, ni los políticos pueden elegir a los políticos: todos somos elegidos por los ciudadanos porque son los poderes del Estado”, dijo Bolaños en la Cadena BE. El gobierno se opone a la afirmación del PP de que los jueces eligen a los concejales porque los tribunales dejarían de participar en el juicio. “En un estado de derecho, en una democracia como la nuestra, el poder judicial es tan importante como el ejecutivo y el legislativo, y todos se derivan del voto libre de 47 millones de ciudadanos. No podemos crear compartimentos estancos en las distintas potencias ”, explicó Bolaños.

Para el PP, estas declaraciones son inadmisibles y Casado les ha otorgado la máxima seriedad, según fuentes de su liderazgo. Al PP le molesta no sólo el argumento, sino también la presión del gobierno, que califica como una «campaña permanente de ataque al PP». Bolaños ha dedicado la mesa del Consejo de Ministros a la acusación contra el PP, y este jueves de nuevo una entrevista dedicada a agredirnos ”, se quejan en el equipo de Casado. «Hasta aquí hemos llegado», advierten las mismas fuentes. “Bolaños se ha quitado la máscara de hombre moderado. No podemos esperar empezar una negociación como un elefante en una tienda de porcelana ”, insisten en el PP sobre el nuevo hombre fuerte de Sánchez, al que ven amortizado como interlocutor.

El PP también siente la presión de Vox en este asunto. El partido de Santiago Abascal defiende el cambio de modelo para que los jueces elijan a 12 de los 20 miembros y rechaza los «repartos partidistas» que «buscan la colonización política de todos los poderes del estado». Los populares no quieren que la extrema derecha sume puntos culpándolos de un posible acuerdo con el PSOE en este ámbito y por eso quieren blindar el hipotético pacto de los ataques con una reforma contextual del sistema para que los jueces elijan a los miembros del Advise. El problema es que los socialistas no lo ven.

«Manipulación» de las palabras de Bolaños

El PSOE acusó a Casado de «manipular las palabras» de Bolaños. El PP no ha atacado con tanta fuerza al ministro de la Presidencia, el nuevo hombre fuerte del gobierno -con permiso de Óscar López, que sustituyó a Iván Redondo como jefe de gabinete- desde la reorganización del Ejecutivo a mediados de julio . Pero no había venido a pedirle la dimisión. Fuentes de Ferraz recordaron que el lunes el bloqueo en el cuerpo de control de los jueces superó los mil días.

El gobierno también entiende que el PP está aprovechando el interés que genera la parálisis en el Poder Judicial para desviar la atención del bloqueo que mantiene en otras instituciones. El cambio que prefiere Casado en la elección de los miembros del panel judicial no se aplica a la renovación del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Cuentas y del Defensor del Pueblo. El punto en el que coinciden es en que deben contar con el apoyo de las tres quintas partes de los tribunales, pero el formato de selección de sus miembros varía. El Gobierno ha impulsado una enmienda para que la mayoría absoluta sea suficiente para desbloquear el punto muerto en el Consejo General del Poder Judicial, hasta que el PSOE haya dimitido para seguir adelante-Unidas Podemos está a favor de reanudarlo- tras las advertencias de la Comisión Europea.

Mientras tanto, el tiempo pasa sin cambiar nada, manteniendo un status quo que según el PSOE y United podemos beneficiar a los conservadores. Los dos socios del Gobierno de coalición creen que el PP quiere explotar a la mayoría en algunos de estos órganos ante los procesos judiciales en los que están inmersos los ex dirigentes del PP en casos como Cocina, Lezo o púnico. En el equipo de Casado señalan que, más allá de la situación en el Poder Judicial, están dispuestos a renovar el resto de órganos constitucionales pendientes. Pero argumentan que no ha habido contacto con el gobierno.

Mientras tanto, 4 de los 12 magistrados del Tribunal Constitucional han expirado hace año y medio. El próximo tercio debe renovarse el año que viene: dos corresponderían al Poder Judicial y dos al Gobierno, pero en este momento no hay señales de que esto suceda. Para complicar aún más el escenario, el mandato de nueve años de los 12 consejeros del Tribunal de Cuentas finalizó el 23 de julio, donde los conservadores también son mayoría. Francisco Fernández Marugán, Defensor del Pueblo (PSOE), ha cumplido su mandato completo desde el 20 de julio de 2017, cuando asumió el cargo tras la dimisión de Soledad Becerril (PP).