El Real Madrid sobrevive a 50 minutos claustrofóbicos en el OAKA



Ahora estás al día con Alicantur Noticias

El Real Madrid sobrevive a 50 minutos claustrofobicos en el

El Real Madrid sobrevivió 50 minutos claustrofóbicos en el OAKA de Atenas y consiguió su novena victoria en la Euroliga en 14 jornadas ante el Panathinaikos, la octava de las nueve últimas. La sensacional actuación de Walter Tavares (20 puntos, 14 rebotes y 36 de valoración en casi 41 minutos sobre el campo) y Alberto Abalde (19 puntos, nueve de los cuales en los últimos cinco minutos y seis asistencias) permitió al equipo de Pablo Laso Sobrevivir a las dos prórrogas, la espesura de un juego irregular y la efervescencia de Nemanja Nedovic (27 puntos). El Madrid supo remontar una jornada desafortunada desde el perímetro (6 de 33 en triples) y sujetar con firmeza la cornisa hasta que vio caer a su rival. Los blancos fueron los primeros en abrazar a Tavares, el jugador más decisivo de la competición (29 créditos de valoración media en los últimos cuatro partidos). Y, en el tramo final, dieron el mando a Abalde que, en su 25 cumpleaños, se echó a hombros su equipo y acabó encontrando el premio con un guía impetuoso.

En los últimos minutos, tras una maratón, el Madrid ganó experiencia y al Panathinaikos le faltó claridad. Durante los 40 minutos de regulación, Nedovic detuvo a los hombres de Laso mientras se preparaban para detener el partido. El serbio transformó una colección de 14 puntos a favor del madridisti con una secuencia de goles que, sin embargo, no fue suficiente. Llull encontró un balón suelto a tiempo para firmar el empate y el primero de dos tiempos extra. En 10 intensos y diabólicos minutos se decidió un partido tan irregular como vibrante. Parecía imposible escapar de la OAKA con la victoria. Parecía imposible romper la igualdad entre dos luchadores disputados ante el círculo, pero entregados y orgullosos sobre el parqué. El Madrid lo entendió. Desde el 23 de octubre, cuando cayó en el Barça al Palau y firmó la cuarta derrota en cinco partidos, el equipo de Laso ha conseguido 17 victorias en 18 partidos. Sale Campazzo, pero Tavares continúa y Abalde aparece con fuerza. Ambos se elevaron sobre la maleza de Atenas.

MÁS INFORMACIÓN

Fueron casi dos horas y media de lucha emocional pero sin éxito. Papagiannis y Tavares subieron el listón del partido al techo de los 2,20 m, pero de inmediato quedó claro que sería un impulso más intenso que las canastas. El pívot griego sumó cuatro puntos y dos tapones en los primeros cinco minutos y el caboverdiano se dedicó a recoger rebotes en ese tramo. Sin embargo, pese al trabajo de su torre, el Madrid empezó a perder la lucha bajo los aros y tardó en perfeccionarse en ataque. Los porcentajes de tiros pesaban al costado de Laso hasta que, al inicio del segundo acto, un 2-9 en apenas dos minutos enderezó levemente el equilibrio del Real (17-23, 12m). Por esto Panathinaikos no perdió el paso. Entre la contención y el paso en falso, cada lanzamiento se convirtió en una tortura. El marcador comenzó a moverse lentamente.

Los de Vovoras han propuesto una arboleda que ahogó la carrera del Madrid y durante muchos minutos jugó al ritmo marcado por el Panathinaikos. Pero los hombres de Laso buscaron en su catálogo un escape con más voluntad que éxito. Los locales, negados por el perímetro (1 de 11 en triple al descanso), se rindieron a Bentil (9 puntos en sus primeros siete minutos sobre el césped) para mantener su magro intendente. Mientras tanto, las flechas del marcador madrileño volvieron a pegarle a Tavares (8 puntos y 6 rebotes y 15 de valoración en los primeros 20 minutos). «Hay que arreglar las cosas en defensa, pero hay que hacer mucho más en ataque», reflexionó Laso en el descanso.

El Madrid intentó descifrar la zaga del rival para encontrar la fluidez perdida. Y, en la segunda mitad, Laso reclutó a Abalde como base, para golpear fuerte, y a Carroll como artillero, confiando en su papel de desatascador. Tavares terminó el plan y la conmoción dejó al Panathinaikos temblando. En un instante, el marcador pasó de 29-33 a 31-43. Una racha de 2-10, con seis puntos consecutivos del pívot caboverdiano y otros cuatro de Randolph, que desató la carrera madrileña. Mientras los Verdes se probaban la ropa para medir las secuelas del asalto, la pareja Randolph-Tavares aumentó los ingresos de los visitantes a +14 (35-49, m 26). Sin embargo, mientras el Madrid se preparaba para el despegue, Nedovic se despertó para cambiar el aire en el OAKA.

El base serbio, que solo tenía dos puntos hasta el minuto 29, anotó su primer triple para poner el marcador 44-54 y no paró hasta el final de la remontada parcial (68-66, 37m). Los ex del Valencia y Unicaja, entre otros, se volcaron 16 puntos y, con dos tiros libres, colocaron dos por encima de los suyos a falta de dos minutos y medio para el final. El Madrid ha abrazado la ansiedad y la terquedad desde el triple. Seguidos, tres tiros de Rudy, uno de Llull y otro de Thompkins cayeron al borde. Pero el último de ellos lo recogió Llull para poner el empate que llevó la prórroga. El Panathinaikos tuvo 14 segundos para esquivarlo y cedió el balón a Nedovic para completar su oposición como héroe del partido. Pero Taylor no le dejó ninguna grieta de la que escapar. Luego fue el turno de Rudy de ponerle las cadenas. Los 40 minutos se condensaron en dos prórrogas intensas, duras y emocionantes de las que el Real Madrid salió victorioso con Abalde a la cabeza. En la primera parte de la prórroga, el delantero del Real Madrid firmó seis puntos, un rebote y una asistencia; en el segundo nueve puntos y dos asistencias. Laso no deja de buscar recursos.