El Villarreal da vida al Atlético y se marcha líder del Real Madrid (2-2)



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Con dos goles en sus dos únicos tiros, con un puñetazo fuera de lo común, el Villareal corrió como ganador hasta el último juego, hasta que Aissa Mandi se acercó, quien sorprendió Geronimo Rulli y que terminó con un gol inesperado e inadecuado, que salvó un punto de Atletico Madrid.

A los 95 ‘, cuando el árbitro estaba a punto de hacer sonar el silbato, cuando un pase fallado acabó en manos de Mandi, que hizo lo más fácil: devolver el balón. Rulli no estaba en su lugar, intuyó otra situación, no pudo reaccionar a tiempo para evitar un empate que, en cambio, alivió la injusticia con el equipo rojiblanco.

A punto de ganar por primera vez Diego Simeone, con la convicción y la confianza añadidas que supone para cualquier equipo ganar en un estadio como el Wanda Metropolitano, casa del actual campeón, más con todo lo que el Villarreal había soportado y sufrido hasta ese momento, Unai emery él no lo creyó. No en su peor imaginación.

Pero el único aspecto que ha ganado el equipo castellonense en los 90 minutos es el más decisivo, es el que muchas veces -por ejemplo, hace tan solo siete días ante el Elche- llevó al Atlético a la victoria; la fuerza que marca la diferencia sea cual sea el partido, porque el equipo local ha jugado mucho más que el rival.

No fue suficiente para el campeón defensor cuando vio el liderazgo de La Liga Santander, porque Yeremi Pino, primero, esquivó a dos rivales para invitar a Manu Trigueros al goleador derecho, en el minuto 52, y porque, luego, con el 1-1 de Luis Suárez en el 55, compitió por un balón que no era suyo, aproveché el error de Savic y le dio al novato Danjuma la oportunidad de ganar: 1-2. En ambas situaciones, el joven extremo se benefició de un rebote.

Nada justo con todo lo que se ha propuesto el Atlético, que jugó como el actual campeón del torneo que es y con la pretensión de ser el líder que ya se ofreció en la tercera jornada. Comparado con las dos primeras fechas con la misma cantidad de victorias, el equipo rojiblanco jugó mucho mejor. Y demostró y mereció más de lo que obtuvo: un punto.

Porque en su partido ante el Villarreal, el vigente campeón de la Europa League, un competidor también en la Champions League, un rival de altura y estructura, así preparado por Unai Emery, incluso con un marco de seis atrás cuando esperaba en el redil, desató en tiempos la versión más impactante del Atlético, cuando desata toda su ambición sobre su rival, cuando presiona y juega a toda velocidad, cuando tiene terreno para correr, proponer y desbordar, como hacen Carrasco Y Lemar, cuando se siente capaz de cualquier cosa, por mucho que este riesgo lo exponga detrás de él, donde ha permitido el exceso.

Y cuando Koke está en ese modo omnipresente, donde predice y canaliza todo lo que sucede en el juego, con o sin balón. Juega y juega. Pero también recupera el balón, porque su sentido táctico casi siempre lo coloca en el lugar exacto. Desde su fútbol, ​​el Atlético se rebeló contra el plan que les propuso el Villarreal, incluso sin una consistencia absoluta, tan complejo en todo un partido.

Unai Emery nunca había vencido a Diego Simeone. Hasta este domingo. Pero quizás no hay entrenador que le haya causado más problemas al técnico argentino en todos los partidos de Liga de los últimos tiempos. Hace un año cerró al Atlético como casi nadie; insistió ahora, no podía, pero descubrió un éxito inesperado, entre otras cosas porque los lugareños se enfrentaron a su ineficacia.

El Villarreal aguantó el balón más por control que por ambición, en un ejercicio agotador que casi nunca se atrevió a dar un paso más, si no por falla ajena, como la que permitió a Gerard Moreno en el área, o goles; El Atlético, aliviado cuando el contraste de Correa era amarillo y podría haberlo sido más en el primer acto, manejó el balón con un solo destino, el gol contrario, lanzado por Lemar y Carrasco, que casi siempre desmontaron por banda derecha del rival.

El Atlético se inspira en la velocidad. Falló el gol en la primera mitad. Y en el segundo. Más Luis Suarez, quien posteriormente compareció para su nombramiento en su primer trimestre del curso. Incluso sin la intervención decisiva de su ‘9’, su goleador más infalible, el 0-0 del intervalo fue cuestión de milímetros. Porque entre Rulli y el poste anularon un disparo de Lemar, porque Capoue cruzó el disparo de Carrasco y porque Mandi rechazó el cabezazo de Trippier.

En el intermedio, la estadística de LaLiga mostraba el 13-0 en los remates ante el Villarreal, resistente y poco más en el Wanda Metropolitano en la primera parte, pero, de repente, en la segunda, en su primera oportunidad, en su primera aproximación, estaba derecha con una redondez inesperada, incisiva en su primer disparo a puerta: la jugada es de Yeremi Pino, la culminación de Manu Trigueros.

Hasta entonces el Atlético había hecho todo lo posible para ganar. El esta perdido. Pero incluso ese revés no disminuyó su superioridad. Su empate también llegó de repente, por la confianza de Marcos Llorente, por la imprecisión del propio Villarreal en un saque de banda en su territorio, cerca de su córner, por la asistencia de Correa y Luis Suárez, que han aprovechado. con un gol claro (1-1).

En tres minutos, el equipo rojiblanco había empatado el partido. En tres minutos, por un error indebido de este nivel, el Villarreal había perdido 1-1, con todo lo que les había costado acercarse al área de Oblak, preocupado más por jugar con el reloj que con el balón, con todo un mundo parado para competir y a falta de media hora para jugar, las últimas 20 sin Luis Suárez, que cojea.

En el minuto 74 fue el momento inesperado para el Villarreal. Y de nuevo de Yeremi Pino, que aprovechó la indecisión entre Savic y Giménez y el fracaso en eliminar al defensa central montenegrino para dar la victoria a su afición y a Danjuma, autor del 1-2, no por un gran fallo, para un regalo entre Mandi y Rulli.

Ficha de datos:

Atlético de Madrid – 2: Oblak; Trippier, Savic, Giménez (Lodi, 86 m), Hermoso (Kondogbia, 79 m), Carrasco (De Paul, 69 m); Llorente, Koke, Lemar (Matheus Cunha, m. 79); Correa, Luis Suárez (Saúl, m. 69).

Villarreal – 2: Rodillos; Foyth, Albiol, Mandi, Estupiñan (Danjuma, c. 61); Yeremi Pino (Mario Gaspar, 79 m), Trigueros, Capoue, Alberto Moreno (Pedraza, 61 m); Gerard Moreno, Dia (Coquelin, m. 61).

Metas: 0-1, m. 52: Manu Trigueros. 1-1, m. 55: Luis Suárez. 2-1, m. 74: Danjuma. 2-2, m. 95: Mandi, puerta propia.

Árbitro: Soto Grado (C. Castilla-La Mancha). Amonestó a los locales Correa (m. 28), Lemar (m. 44), Luis Suárez (m. 59) y De Paul (m. 84), así como a su técnico, Diego Simeone (m. 16), y al visitantes Gerard Moreno (m. 60) y Rulli (m. 84).

accidentes: partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga Santander disputada en el estadio Wanda Metropolitano ante 26.840 espectadores.

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