El voto en las urnas cae 12 puntos respecto a las elecciones de 2017



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El voto en las urnas cae 12 puntos respecto a

La participación en las elecciones al Parlamento de Cataluña ha bajado 11,9 puntos respecto a las autonómicas de 2017, según datos facilitados por la Generalitat hasta las 13:00 horas. La abstención es uno de los fantasmas que acechan a la llamada 14-F. Se confirman esos temores. Hasta entonces, solo el 22,7% de los catalanes había ejercido su derecho al voto en las urnas (frente al 34,6% de hace cuatro años). Se trata de la participación más baja de toda la serie histórica desde 1992, según datos de la Generalitat, aunque las particulares circunstancias de esta jornada (aumento de votos por correspondencia y reparto de votantes por franjas horarias) hacen que las comparaciones no sean del todo precisas .

La caída de la participación se explica en parte por el vertiginoso crecimiento del voto por correo (350% más este año, récord absoluto para todas las elecciones). El censo -el número de ciudadanos con derecho a voto en estas elecciones- está compuesto por 5,3 millones de personas, de las cuales 1,2 millones votaron en las urnas hasta el mediodía. Este año, 265,647 personas votaron por correo, el 4,94% del censo. En las últimas elecciones, las de diciembre de 2017, tras el referéndum del 1 de octubre, lo hicieron 78.872 personas, solo el 1,48% del censo.

Además, la recomendación del gobierno de reservar el horario de la madrugada para las personas mayores y vulnerables puede haber afectado la tasa de participación. “El colectivo vulnerable tiene una menor densidad de voto, y eso también tiene repercusión”, ha precisado el consejero de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia de la Generalitat, Bernat Solé.

A estos dos factores hay que añadir un tercero, según valoración de Solé en rueda de prensa, y que tiene que ver con «la realización de elecciones en medio de una pandemia». El gobierno catalán, de hecho, pospuso inicialmente las elecciones por la crisis sanitaria derivada del coronavirus hasta el 30 de mayo. Pero unos días después, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anuló el decreto y confirmó que no había motivos suficientes para no convocar con garantías las elecciones del 14-F. La lluvia que azotó Barcelona y su área metropolitana en las primeras horas (y luego se disipó) también pudo haber contribuido a la baja asistencia a las 13:00 horas.

Otoño en Barcelona y alrededores

El descenso de la participación, a pesar de todo, es una tendencia evidente en el conjunto de Cataluña. Algunas de las regiones donde más cae son las más pobladas, que tienden a tener tasas de votación constitucionales más altas. La comarca del Barcelonès, que incluye Barcelona, ​​Badalona y L’Hospitalet de Llobregat, registró un descenso de 12,3 puntos. En el Baix Llobregat el descenso es de 12,5 y en el Vallès Occidental (Sabadell y Terrassa) es de 12,5 puntos.

En las zonas menos urbanas, tradicionalmente más propensas a los partidos independentistas, el descenso es menor. En el Berguedà (Barcelona) bajó 11 puntos, en el Baix Empordà bajó 10,5 puntos y en Osona bajó solo 6,5 puntos.

100% de las mesas montadas

Sea cual sea la participación el día de las elecciones, el 14-F en Cataluña se celebra con «plena normalidad», según el gobierno. Uno de los principales temores de la jornada fue que un porcentaje importante de los colegios electorales no se formaran a tiempo por la ausencia de sus miembros. Y que la votación, en su conjunto, se ha tocado. Pero no sucedió. Había dificultades y prisas -sobre todo en la provincia de Barcelona- pero el 97,4% de las tablas ya se habían formado a las 10.00 horas, dijo Solé en una primera aparición. Una hora y media después, según datos oficiales de la Generalitat, el 100% de las tablas estaban listas.

El consejero ha explicado que a las 10.00 horas se han habilitado 8.895 de los 9.139 colegios electorales de Cataluña. Solé señaló que las cifras del 14-F eran «idénticas» a las de las últimas elecciones autonómicas de 2017 en el mismo período. «La valoración es muy positiva, a pesar de la difícil elección en medio de la pandemia», dijo Solé, quien agradeció a la ciudadanía su «servicio público y espíritu cívico».

La ley electoral establece que los ciudadanos adscritos a las mesas que no hayan podido establecerse podrán votar dentro de las siguientes 48 horas. Finalmente, este escenario tampoco ocurrió. Es cierto que se han producido incidentes en algunas mesas y que en algunos casos se temía que no pudieran finalmente establecerse. Pero los problemas se han resuelto para cubrir el 100% de las mesas, lo que despeja cualquier duda sobre la difusión de los resultados de la votación de esta noche.

El aluvión de disculpas presentadas por ciudadanos elegidos como presidentes o miembros de los colegios electorales – finalmente hubo más de 34 mil acusaciones entre titulares y suplentes, según Solé – ha dado la alarma en las últimas semanas. Nunca fue necesario recurrir a la disposición de la ley electoral para reclutar ciudadanos que aparecían primero en las escuelas; En definitiva, el uso de sustitutos fue un elemento clave para el desarrollo exitoso del proceso.

Algunos de los suplentes tuvieron que ser empleados en diferentes mesas a las que fueron asignados. El Consejo Central Electoral (JEC) validó una instrucción del Ayuntamiento de Barcelona para toda Cataluña que permitía a los suplentes ocupar presidentes vacantes y cargos vocales en otras mesas.

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El director admitió «accidentes», pero son «concretos y solucionables». Se refería, por ejemplo, a falta de equipamiento o problemas técnicos. En algunos colegios electorales, como pudo comprobar Alicantur, los responsables de los colegios electorales se quejaron de la dificultad de recibir atención telefónica del consejo electoral para solucionar problemas. Por ejemplo, las denuncias realizadas por ciudadanos que no pudieron ser atendidos a tiempo por las comisiones electorales. Muchos suplentes tuvieron que esperar en las escuelas para saber si fueron remitidos a otras mesas.

El director general de Procesos Electorales de la Generalitat, Ismael Peña-López, explicó que los resultados electorales se conocerán «con certeza» esta tarde y consideró que las incidencias fueron mínimas. Peña-López se mostró confiado (como él) en el montaje de todas las mesas. Los principales problemas se dan en las ciudades de Barcelona y L’Hospitalet, las dos más pobladas de Cataluña. Las escuelas que abrieron tarde también cerrarán poco después, anunció en declaraciones a Catalunya Ràdio.