España puede: unida por la recuperación, artículo del presidente del gobierno Pedro Sánchez



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En 2021, la economía española aún tendrá que hacer frente a la continua incertidumbre derivada de la emergencia sanitaria. Por lo tanto, La política económica debe seguir protegiendo a los más vulnerables. y estimulando la recuperación al mismo tiempo.

Punto de partida este año nos permite ser relativamente optimistas, incluso si somos conscientes del camino a seguir. A pesar del histórico descenso de la actividad en el primer semestre de 2020, el crecimiento del segundo semestre permitió recuperar el 60% del descenso acumulado inicial. Por ello, la caída del PIB para todo el año, igual al 11%, fue menor a las expectativas de analistas y organismos internacionales, e incluso levemente menor a las expectativas del propio gobierno, que hizo una estimación conservadora.

Durante este proceso, medidas para la protección de la renta familiar y la financiación empresarial fueron fundamentales: limitaron el efecto de una crisis devastadora para todos.

Las medidas tomadas a nivel europeo han jugado un papel crucial. Gracias a un histórico acuerdo del Consejo Europeo, se movilizarán hasta 750.000 millones de euros, financiados mediante la emisión de deuda comunitaria, a la que hay que sumar los 1.074.000 millones de euros del Marco Financiero Plurianual 2021-2027. En esta distribución, las inversiones verdes representarán al menos el 37% del total y las digitales, otra de las prioridades marcadas por la Comisión Europea, el 33%.

Esta enorme movilización de recursos representa la mayor oportunidad de las últimas cuatro décadas para la transformación de nuestro país. los Plan de recuperación, transformación y resiliencia, que tuve la oportunidad de presentar el pasado 7 de octubre, es un plan coordinado de inversión y reforma, en el que ambos deben reforzarse para permitir que la recuperación económica sea más vigorosa y justa que la vivida en 2008. Contribuirá a desde el aumento de la productividad, hasta el crecimiento potencial de nuestro país y la reducción del desempleo estructural, que afecta principalmente a los jóvenes; favorecerá la creación y competitividad de nuestras empresas; permitirá la transición a un sistema de energía limpia, la promoción de la ciencia y la I + D + iy la rehabilitación urbana crear ciudades más saludables; y facilitará una mejora en la distribución del ingreso gracias al fortalecimiento de la igualdad de oportunidades y el estado de bienestar.

El Gobierno espera un crecimiento inercial del 7% para 2021, una cifra que podría incrementarse sumando el impacto de los 27.000 millones de euros de fondos europeos que se han incluido en los Presupuestos Generales del Estado. Nuestro objetivo es seguir protegiendo a los más vulnerables, resguardando el tejido productivo —Cómo se hizo a través de ERTE— y lanzar incentivos para la reactivación de la economía. Esto, junto con la implementación del RETC, debería dar un fuerte impulso al crecimiento.

Para lograr esto, sin embargo, es fundamental que todo —Gobierno, oposición, agentes sociales, comunidades autónomas y resto de administraciones— Vamos a trabajar juntos, sumando esfuerzo y mostrando la máxima responsabilidad. Solo así podremos lograr un crecimiento sostenible y sólido sin dejar a nadie atrás.

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