España sucumbe a los penaltis y se despide con la cabeza en alto (1-1)



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Por la miseria. España fue mejor que Italia en Wembley y tuvo más ocasiones, pero será Azzurra quien el próximo domingo, en el mismo escenario del mítico estadio londinense, disputará la final de la Euro 2020. La Azzurra competirá por su segundo torneo continental, luego del que ganó en 1968, contra el ganador de la segunda semifinal que disputarán las selecciones este miércoles. Inglaterra, que juega en casa, e Dinamarca, que quiere darse otra gran alegría y sobre todo a su capitán Christian Eriksen. Al final, todo se decide en Londres.

Los hombres de Luis Enrique podrían haber avanzado en el marcador, pero fue Federico Chiesa que golpea primero, en el minuto 60, aprovechando un contragolpe para batir de remate a Unai Simón. El gol parecía definitivo, pero España encontró el empate en el minuto 79 con las botas Álvaro Morata, quien definió a la perfección una buena combinación con Dani Olmo en el balcón del área.

Ambos equipos lo intentaron, pero se llegó al minuto 90 sin más jugadas en el marcador y en la prórroga apenas hubo opciones para cambiar su suerte. Fueron los penaltis los que decidieron el paso de los italianos (4-2). Dani Olmo y Álvaro Morata fallaron por España, Belloti, Bonucci, Bernardeschi y Jorginho por Italia, que disputará su cuarta final de la Eurocopa (ganaron Italia 68, pero perdieron Bélgica y Holanda 2000 y Polonia y Ucrania 2012).

Luis Enrique revoluciona la ventaja

Luis Enrique revolucionó el once, sobre todo en la trama ofensiva. Dejó en el banquillo a Morata y Gerard Moreno, apostando por Ferran Torres, Mikel Oyarzabal y Dani Olmo. Tres extremos y sin referencia arriba. Ninguna sorpresa en el equipo de Roberto Mancini, que puso a Emerson Palmieri a la izquierda por los lesionados Espinazzola. Di Lorenzo, en cambio, acaba de vencer a Florenzi, del mismo modo que Verratti venció a Locatelli en el centro del campo.

Italia aclaró rápidamente cualquier duda. No renunció a su estilo y cedió el balón a España, que tenía la posesión, intentando sorprenderla con mucha presión y máxima intensidad. Era el lema de Mancini, que quería aprovechar cada error en las filas españolas. Derrota de Laporte en la fase de salida, balón en la grada de Unai. El juego requería la aparición de un futbolista con personalidad como Pedri, quien anotó sus 31 pases en la primera mitad.

Dani Olmo, el mejor de España

También demandó a otro jugador del Barcelona como Busquet, que durmió al comienzo del choque para detener el impulso transalpino. Y tras los minutos de ansiedad, España mostró personalidad. El plan de Luis Enrique empezó a funcionar: líneas juntas y, a falta de un 9, extremos abiertos con movilidad en la asociación. Hubo una figura en la selección española que destacó: Dani Olmo. Al equipo de Luis Enrique le faltó una punta de velocidad y apareció el delantero del Leipzig, que aportó de otra manera y destacó una vanguardia en la que Ferran Torres y Mikel Oyarzabal fueron bastante discretos.

Olmo estuvo muy bien en todas las facetas excepto en la definición. A los 25 ‘, todo para marcar, se topa con Donnarumma. El dominio español se ha vuelto abrumador en todos los aspectos del juego excepto en el área rival. Le faltó fuerza. Ferran y Oyarzabal, siempre de afuera hacia adentro, dejaron los primeros signos con sus disparos. Pero la igualdad de los grandes eventos no comprende los errores y una mala salida de Unai Simón estuvo a punto de terminar en catástrofe.

España estuvo muy bien en presión tras la derrota, sin acercar a Italia al área de Unai. Por supuesto, cada vez que lo hacía, el Azzurra dejaba una gran sensación de peligro con poco. Así que apareció Emerson al final del primer acto con un remate de Unai que toca el larguero, en una jugada que debe ser invalidada por un fuera de juego previo de Insigne.

Letal de ida y vuelta

Italia ha renunciado a la posesión e propuso un viaje de regreso, un intercambio de golpes llenos de valentía, que España aceptó sin pensar en los regalos que dejaba en la calle. Así que el primero participó en un juego de Laporte en Inmobile que amonestó con un tiro cruzado. Busquets pone la respuesta, tras un pase por detrás de Oyarzabal, con un disparo que toca el larguero, luego choca con Donnarumma.

Fue entonces cuando el objetivo de Iglesia, en el momento del juego. Un poco con suerte. Un disparo pegado al poste, imparable, tras una acción a gran velocidad que encontró el corte de Laporte en la espalda de Eric y un rebote que se convirtió en oro. Por segunda vez en el torneo detrás del marcador, con media hora para evitar una injusticia deportiva. España no paró de quejarse y fue a por el empate. Pudo haber llegado cinco minutos después del 1-0, incluso si Oyarzabal no terminó un envío medido de Koke en Laudrup.

Entonces Luis Enrique reaccionó poniendo en el campo a Morata, con el que España se fue 4-2-3-1. El madrileño entró a tiempo para marcar su gol, convirtiéndose en el máximo goleador de España en la Copa de Europa. Irrumpir en el espacio, colaborar con Dani Olmo y definir con calidad. Un gol que España venía buscando y merecía durante muchos minutos. Lo que no acertó fue Gerard Moreno, en la última oportunidad del tiempo reglamentario antes de una prórroga en la que el cansancio puso a prueba a ambos equipos.

Cruel final para España

Aun así, España no paró en sus esfuerzos, encontrando en una doble oportunidad tras una falta de malicia de Olmo la única acción para marcar en la primera parte, pero no tienen piernas para mantener su identidad. El miedo lo acogió mucho de Berardi, bien cancelado fuera de juego.

El gol no llegó y los penaltis parecían inexorables. El segundo consecutivo después tercera extensión, después de los vividos ante Croacia y Suiza. Un camino tan doloroso como el fútbol que esta vez no pudo salvar el inicio de los penaltis con parada de Unai. El fracaso de Dani Olmo -Bola a las nubes- y detrás del Morata -Parada Donnarumma- han condenado a España y han puesto a Italia en la final, que se prolonga hasta 33 su racha de partidos sin perder. Casi tres años sin una derrota para Azzurra: la última derrota fue contra Portugal 1-0 en la Nations League, en septiembre de 2018.

Ficha de datos

Italia, 1: Donnarumma; Di Lorenzo, Bonucci, Chiellini, Emerson (Tolói, c. 74); Barella (Locatelli, c. 85), Jorginho, Verratti (Pessina, c. 74); Insigne (Belotti, c. 85), Iglesia (Bernardeschi, c. 107) e Inmóvil (Berardi, c. 62)
España, 1: Unai Simon; Azpilicueta (Marcos Llorente, 85 m), Eric García (Pau Torres, 109 m), Laporte, Jordi Alba; Busquets (Thiago, 106 m); Koke (Rodri, 70), Pedri; Dani Olmo, Ferran Torres (Morata, m.62) y Oyarzabal (Gerard Moreno, m.70)

objetivos: 1-0, m.59: Iglesia; 1-1, m 79: Morata
Secuencia de sanciones: Locatelli: fallo (0-0); Dani Olmo: fracaso (0-0); Belotti: gol (1-0); Gerard Moreno: gol (1-1); Bonucci: gol (2-1); Thiago: gol (2-2); Bernardeschi: gol (3-2); Morata: fracaso (3-2); Jorginho: gol (4-2)
Árbitro: Felix Brych (Alemania). Avisaron los españoles Busquets (m.51) y los italianos Tolói (m.97) y Bonucci (m.118)
accidentes: Primera semifinal de la Eurocopa 2020, disputada en Wembley ante 57.811 espectadores, incluidos unos 8.000 aficionados que vitorearon a España.

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