Estos serán los siete minutos de terror en Marte



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Madrid

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Después de un viaje de casi siete meses, la misión Marte 2020 NASA, con el rover Perseverancia A bordo, aterrizará en Marte el próximo jueves con el ambicioso objetivo de buscar restos de vida antigua por primera vez. Con la cuenta regresiva en marcha, la tensión está en su punto máximo en el centro de control de la agencia espacial estadounidense. Ingenieros e investigadores definen los detalles del tramo final y evalúan una posible corrección de la trayectoria de la nave espacial para elegir el punto de entrada atmosférico óptimo. A partir de ahí, el vehículo iniciará el descenso y abordará el llamado ‘siete minutos de terror’, el breve pero vertiginoso tiempo que tardará en realizar complejas maniobras hasta aterrizar en el suelo. Cientos de cosas pueden salir mal y Perseverancia las tendrá que hacer con total autonomía, con los equipos en el suelo sin saber si lo ha conseguido hasta once minutos y medio después. Además, probará dos nuevas tecnologías nunca antes utilizadas en el planeta rojo.

Aterrizar en Marte es una verdadera hazaña. Solo el 40% de las misiones enviadas por una agencia espacial tuvieron éxito. El sitio elegido para la perseverancia, del tamaño de un automóvil pequeño y similar a su predecesor Curiosity, es el cráter Jezero. La extensión, de unos 50 km de diámetro, tiene un gran valor científico, pues se cree que fue cubierta por ríos y un lago hace 3.500 millones de años y, por tanto, tiene las mejores condiciones para encontrar rastros de microorganismos, si no del todo. nunca viví allí. Pero Jezero es un regalo envenenado para el rover. «Es genial para la ciencia, pero está lleno de peligros: rocas, pendientes, acantilados …» advierte Fernando Abilleira, subdirector de Operaciones de Vuelo en Mars 2020.

Paracaídas y grúa

Responsable de asegurar que todas las operaciones planificadas desde el lanzamiento hasta el aterrizaje se ejecuten con éxito, este ingeniero español con sede en California ya se encuentra en su tercer aterrizaje en Marte después de Curiosity (2012) y la plataforma InSight (2018) estudiando el interior del planeta. «Entraremos a la atmósfera a unos 20.000 km por hora y en menos de siete minutos el vehículo tendrá que desacelerar a menos de 3 km por hora cuando llegue a la superficie», explica. Sabe que un pequeño error podría arruinar la misión tan pronto como comience. Todo debe funcionar exactamente como se esperaba. Por ejemplo, el vehículo tiene más de 70 cargas pirotécnicas que se utilizan para desplegar o expulsar dispositivos. Si uno de ellos no funcionaba, el descenso no se habría completado ”, explica.

La secuencia se mide al milímetro. Aproximadamente 80 segundos después de entrar a la atmósfera, la temperatura exterior alcanzará los 1.300 ° C, pero el rover la resistirá gracias a su escudo térmico protector. Durante el descenso y para no desviarse del rumbo, disparará pequeños propulsores.

El escudo térmico reducirá la velocidad del avión a menos de 1.600 km por hora. En ese momento, 240 segundos después de la entrada, a una altitud de 11 km y una velocidad de 1.512 km por hora, se abrirá un paracaídas supersónico de más de 21 metros de diámetro. Para ello, Perseverance utilizará una nueva tecnología (Range Trigger) que calcula la distancia al objetivo de aterrizaje en lugar de la velocidad de navegación, como se hizo con Curiosity. «Permitirá reducir los errores de aterrizaje en más de un 50%», apunta Abilleira.

El vehículo tomará fotos del terreno y las comparará con un mapa a bordo. Si no está seguro, se desplazará

Veinte segundos después, el escudo térmico se desprenderá y caerá. El rover estará expuesto a la atmósfera de Marte por primera vez. A medida que su radar de aterrizaje rebote señales en la superficie para calcular su altitud, se activará otra nueva tecnología, navegación relativa al terreno. “Este sistema utiliza cámaras que toman fotografías de la superficie. El rover los comparará con un mapa a bordo para determinar exactamente dónde está durante el descenso y maniobrar de forma autónoma hasta un lugar de aterrizaje seguro ”, explica el ingeniero.

En ese punto la perseverancia bajará a 320km / hy tendrá que deshacerse del paracaídas y recorrer el resto del camino usando cohetes de diferentes estadios. Cuando alcance unos 2,7 km por hora, a 12 segundos del contacto con el suelo y a unos 20 metros de altura, se iniciará una maniobra de ‘puente grúa’, mediante la cual el rover quedará suspendido por cables de unos 6,4 metros. Mientras tanto, arreglará las piernas y las ruedas para la posición de aterrizaje.

En cuanto el rover detecte que sus ruedas han tocado el suelo, cortará los cables que lo conectan a la fase de descenso, que soltará para caer a una distancia segura.

La computadora del rover hará todo por sí sola. No se sabrá si aterrizó con éxito hasta once minutos después

Los equipos en el terreno recibirán la señal tranquilizadora de que todo va bien con once minutos de retraso. Una serie de parámetros confirmará el éxito e inmediatamente después de un imagen de baja resolución. También quedará registrado sonidos.

Así que Perseverance se convertirá en el quinto rover de la NASA en recorrer Marte. Con siete magníficos instrumentos científicos, buscará los restos de vida microbiana antigua y recolectará muestras de rocas para regresar a la Tierra en futuras misiones. Además, su trabajo allanará el camino para que la humanidad explore otros mundos más allá de la Luna.

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