Fallece el historiador del arte Tomás Llorens, primer director del IVAM, Reina Sofía y Thyssen



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Tomás Llorens, comisario del Museo jefel Thyssen-Bornemisza, en una de las salas de la colección de la baronesa.  18/05/2004
Tomás Llorens, comisario del Museo jefel Thyssen-Bornemisza, en una de las salas de la colección de la baronesa. 18/05/2004Eulogio Martín Castellanos

Tomás Llorens falleció la mañana de este jueves a los 85 años en Dénia (Alicante). Llevaba unos años enfermo, en los que ingresó al hospital y volverá a salir. Conocía la gravedad de su enfermedad y estaba preparando el camino, pero «la llevó con dignidad e integridad, la verdad», dijo a este diario su hijo Boye Llorens. Hasta el final trabajó en nuevas exposiciones de arte, la gran pasión de su vida. El historiador y crítico valenciano ha tenido una carrera clave en la museografía española durante los últimos 40 años. Fue el primer director del Institut València d’Art Modern (IVAM), el Museo Nacional Reina Sofía y el Museo Thyssen de Madrid, como comisario jefe.

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Los dos primeros museos, con las obras íntegramente terminadas, nunca fueron inaugurados por él, pero su impronta se mantuvo para siempre, así como su docencia como crítico, teórico y promotor de un arte comprometido en las secuelas del franquismo el Equipo Crónica es. el ejemplo más emblemático como su sede. El presidente valenciano, Ximo Puig, anunció su muerte en el parlamento valenciano poco después del incidente y expresó su pésame a su familia.

Nacido el 4 de octubre de 1936 en Almassora (Castellón), Llorens también estaba trabajando en su gran obra bibliográfica: el catálogo razonado de Julio González. Estaba leyendo el sexto volumen de los siete que componen la que es la obra de referencia del escultor sobre cuya obra se levantaron los pilares del IVAM. El crítico jugó un papel fundamental en la compra de los fondos de la que hoy es la colección más importante del museo del herrero amigo de Picasso. En la década de 1980, Julio González apenas figuraba en la lista. Hoy es uno de los escultores de vanguardia más apreciados.

La última gran exposición de la que Llorens fue comisario fue una de las más completas retrospectivas sobre Antonio López en el Centro Cultural Bancaixa, inaugurada el año pasado. Su último artículo publicado en esta revista fue un significativo y analítico artículo sobre la muerte de su amigo y diseñador Alberto Corazón el pasado mes de febrero. Deja una abundante bibliografía, numerosos libros y escritos. En la última década, desde que falleció en 2012 su esposa, la pintora Ana Peters, con la que tuvo tres hijos, el historiador del arte acaba de dejar su casa en Las Rotas de Dénia, donde se dedica a la lectura, al estudio y cuidado de su jardín, frente al mar. Allí fue ingresado en varias ocasiones en el hospital comarcal, padeciendo una compleja enfermedad, aunque finalmente falleció en la clínica San Carlos de la población alicantina. “Todo fue muy rápido. Y era consciente de todo y no dejaba de trabajar solo ”, dice Boye Llorens, que ha trabajado con su padre en numerosas exposiciones y proyectos.

Culto, elegante, reflexivo, polémico, defensor de una visión del arte moderno y contemporáneo alejado de las modas y reivindicativo de la figuración y el realismo (por lo que fue tildado de conservado en determinados círculos artísticos), Llorens fue profesor de Estética en la Politécnica de Valencia entre 1962 y 1972, de donde fue expulsado tras su encarcelamiento durante la dictadura franquista.

El historiador valenciano y su amigo Valeriano Boza, también crítico de arte, fueron los comisarios de una exposición en 1976 que aparece en todos los manuales de arte contemporáneo de España. Fue expuesto en la Bienal de Venecia en 1976 y fue organizado fuera de las instituciones españolas por un grupo de artistas e intelectuales políticamente comprometidos. En esa convocatoria bienal rojo, el pabellón de España permaneció cerrado porque no fue invitado oficialmente al país que aún se encontraba bajo el régimen de Franco apenas un año antes, cuando se preparaba el principal encuentro mundial de arte contemporáneo. Artistas como Equipo Crónica, Jordi Teixidor, Antonio Tàpies, Eduardo Arroyo, Alberto Corazón y Antonio Saura expusieron sus obras en el edificio central de los Jardines del Castello.

Tras trabajar en la Escuela Politécnica de Arquitectura de Portsmonth (Gran Bretaña), regresó a España y fue profesor invitado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (1977-80). También ha trabajado en el Politécnico del Centro de Londres y en la Escuela de Arquitectura de Venezuela en Maracaibo. En 1984 se le encomendó el diseño, edición y seguimiento del programa de construcción del IVAM, en sus aspectos arquitectónicos, museológicos y administrativos. También fue director general de Patrimonio de la Generalitat cuando la Consejería de Cultura estaba al frente de su amigo, el socialista Ciprià Ciscar.

Sin embargo, el gobierno central, entonces presidido por Felipe González, lo llamó en 1988 para poner en marcha un problemático proyecto que se convertiría en el buque insignia del arte moderno y contemporáneo en España, el Museo Nacional Reina Sofía. Luego pasó la batuta a Carmen Alborch, que fue quien inauguró el museo valenciano en 1989. Tras presentar algunas exposiciones con el edificio aún inconcluso, Llorens fue despedido como director del Reina Sofía a finales de los años noventa por desavenencias con el Ministerio de Cultura. El centro abrió sus instalaciones completamente al público en 1992.

Un mes después de dejar la Reina, sin embargo, fue nombrado comisario jefe de la colección Thyssen Bornemisza, cargo que en la práctica equivalía a la dirección y gestión artística de la pinacoteca que abrió sus puertas al público en 1992. Dirigió el museo del Palazzo de Villahermosa hasta 2005, colocando la pinacoteca entre los tres principales hitos que marcan la milla de oro Madrid: el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen. Fue reemplazado por el actual gerente, Guillermo Solana. A su salida, Llorens declaró entonces que quería más tiempo para estudiar, leer, para sus proyectos, para sus exposiciones, cómo realismos entre las dos guerras, Vanguardias rusas o Sargent-Sorolla.

Sus proyectos, lecturas y su jardín ocuparon los últimos años de su vida hasta que la muerte lo golpeó esta mañana, muy cerca de su amada casa en Denia y el mar Mediterráneo.

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