Glovo debe 35 millones a la seguridad social



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Glovo debe 35 millones a la seguridad social

La plataforma de entrega a domicilio Glovo Ellos deberían 35 millones de euros para La seguridad
Social. La Inspección de Trabajo registró más de 20.000 repartidores desde 2017 y la empresa catalana, que concibe su caballeros como autónomos -contrariamente a los criterios de la Inspección y del Tribunal de Casación- no pagaban las cotizaciones sociales correspondientes.

Así lo confirmaron fuentes de la UGT, una de las principales organizaciones sindicales que presentó denuncia ante la Inspección a nivel provincial. Desglosando los datos de 2019 y hasta ahora 2020, Glovo debe 16 millones de euros por 11,013 repartidores que trabajan en la ciudad como Barcelona, Madrid o Valencia.



A este monto se le debe sumar un recargo del 20% o 35% por los intereses de la deuda insatisfecha. A veces, la inspección del trabajo puede presentar un informe de infracción a la empresa, por lo que la multa puede aumentar aún más el monto de la deuda.

Fuentes de la empresa catalana indican que la cifra de endeudamiento es estimada. «Los cálculos no tienen en cuenta si un compañero de trabajo solo colaboró ​​durante una hora u ocho, lo básico no es cierto». Además, explican que aún no han pagado sus impuestos porque el acta aún no es firme. La empresa, como su competidor Deliveroo, ha apelado durante varios años estos registros ante los tribunales, que tienen la última palabra sobre el origen de los registros de inspección. Glovo dice que, a excepción de Santander, la fase judicial aún no ha comenzado. Por lo tanto, aún no se ha cerrado ningún caso ni se ha presentado al Tribunal Supremo. La sentencia publicada el pasado mes de septiembre por el Tribunal Superior resolvió un caso que involucraba a un solo repartidor. El criterio adoptado por unanimidad por el pleno de la Sala de lo Social se ajusta al criterio de la Inspección de Trabajo. Reconocí un Caballero Glovo como asalariado porque dependía de la plataforma a nivel mediático y organizacional. La sentencia fue histórica porque unió la doctrina. Todo, por tanto, indica que Glovo tiene la ventaja cuando los tribunales deciden
casos posteriores, relacionados o no con los registros de inspecciones.


Apelación a la justicia

«Las actas no son firmes y la deuda se estima», defiende la empresa catalana

La empresa, fundada por Oscar Pierre y Sacha Michaud en 2015, afirma que este caso se remonta a un trabajador que operaba una operación diferente a la actual. Pero en cualquier caso siempre ha estado a favor del modelo de entrega autónoma porque ofrece flexibilidad a los trabajadores. Además, este sistema es menos costoso y más ágil.

Asimismo, la multinacional barcelonesa apoya una modificación legal que otorga caballeros una serie de beneficios, como vacaciones o programas de formación y trabajo, pero que conservan su condición de autónomos. En Francia existe una ley de emprendedores que responde a este modelo.



Glovo, de hecho, al igual que sus competidores (Deliveroo, Uber Eats, Stuart), está a la espera de la nueva ley sobre trabajadores de plataformas, ya conocida como la ley de caballeros – que el gobierno de Pedro Sánchez tiene la intención de aprobar en breve. Pero legalmente, la empresa también tiene la ventaja. Como ha manifestado en varias oportunidades la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la intención del Ejecutivo es aprobar una ley que reconozca a los mensajeros como trabajadores asalariados. «Una persona que anda en bicicleta no es un empresario, es un simple trabajador», dijo en septiembre durante la celebración de la sentencia de la Corte Suprema.

La nueva ley será importante para fortalecer los derechos sociales de este colectivo, que desde hace años viene denunciando la precariedad de sus condiciones laborales, no solo en materia salarial -cobran entre 4 y 5 euros por pedido- sino en materia de formación y seguridad. la carretera. Sin embargo, el inspector de trabajo, Gerard Luján, comenta que la normativa laboral vigente ya es suficientemente buena para considerar a los repartidores como trabajadores asalariados. Así lo ve el Tribunal Supremo, defiende.


Trabajo duro y agotador

El Tribunal Supremo y el Ejecutivo tienen los mismos criterios

Glovo ha afirmado en repetidas ocasiones que seguirá operando en el mercado español independientemente de la normativa existente porque España es uno de sus principales mercados. Para esta plataforma, al igual que sus competidores, asumir los costes de seguridad social de sus distribuidores supondrá incrementar los gastos y por tanto reducir los márgenes operativos. La gran mayoría de estas empresas nunca han obtenido beneficios y se han financiado con el dinero que reciben de los fondos de capital riesgo. Según Glovo, no es que el modelo de negocio -con márgenes ajustados, entre la comisión del restaurante, la plataforma y el pago al repartidor- no sea rentable, sino que siempre se ha apostado por invertir en crecimiento.



Dado el criterio del Tribunal Supremo y la intención del Ejecutivo, es probable que próximamente una parte del capital que estas empresas hayan captado -o que hayan obtenido a través de otras transacciones (Glovo acaba de ingresar 230 millones de euros por la venta del negocio de América Latina a Delivery Hero) – debe usarse para pagar las contribuciones a la seguridad social e ingresar los salarios de los repartidores.