Jos Manuel Albares reorganiza Asuntos Exteriores con la mirada puesta en la presidencia española de la UE en 2023



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Puntos de inflexión importantes para España en Bruselas. El gobierno, encabezado por el nuevo canciller, José Manuel Albares, dio un gran giro este martes al reorganizar los puestos clave de su nuevo equipo y al mismo tiempo renovar significativamente todo lo relacionado con Bruselas, con la presidencia. UE que asumirá España en 2023.

Entonces el diplomático Pablo García-Berdoy, designado a finales de 2016 por Mariano Rajoy en sustitución de Alfonso Dastis, que pasó de la Representación Permanente a la UE en el Palacio de Santa Cruz, ahora será sustituido por Marcos Alonso Alonso, hace unos meses embajador en Albania.

El nombre de Alonso es uno que lleva mucho tiempo jugando en la piscina, pero no en las principales posiciones. El regreso de Albares, que era su jefe en La Moncloa hasta el nombramiento del consejero jefe de Pedro Sánchez en París, ha llevado todo a un punto crítico.

Hace cinco años García-Berdoy, que llegó a Bruselas procedente de la embajada de Berlín, era considerado por el Ministerio y el PSOE demasiado cercano al Partido Popular. Ha habido quienes pidieron su cabeza inmediatamente después de la moción de censura, pero su buen hacer en las negociaciones comunitarias, ya que, Brexit y Gibraltar en la elección de altos funcionarios de la UE, a través del presupuesto de la UE y el Fondo de Recuperación, aseguró que el presidente del gobierno lo mantuviera a su lado.

Currículum de Garca-Berdoy

En ese período se ganó su confianza y la del gobierno, trabajando a diario y en estrecho contacto con muchos ministros y con relaciones fluidas tanto con países extranjeros como con gobiernos. Sherpa de Sánchez, los asesores más cercanos para los temas más sensibles del capital comunitario. Pero también en los Consejos Europeos, donde el embajador Encontrar (Representación Permanente ante la UE) es uno de los que siempre acompaña al presidente para asesorar.

García-Berdoy fue solvente, rápido, un interlocutor muy útil con países clave y con una red muy bien tejida dentro de las instituciones europeas y Alemania. Dastis fue un buen negociador, un experto en documentos y en el aspecto legal, pero Berdoy agregó un perfil más político durante su mandato, con quizás una visión aún más amplia.

Tanto en Madrid como en su equipo, sintieron que la etapa de Bruselas había terminado hace mucho, pues la Representación Permanente es uno de los cargos más importantes -junto a Washington o Rabat- pero también el más exigente en la carrera diplomática.

García-Berdoy aún no tiene destino, pero tradicionalmente quien ocupó el cargo que ahora deja, sin importar qué gobierno o gobiernos, tiene casi garantizado un puesto de liderazgo.

El reemplazo, el nuevo ‘Reper’

Marcos Alonso (Gijn, 1970), recién desembarcado en Tirana, vuelve así a Bruselas con una de las mayores responsabilidades posibles. España asumirá la presidencia de la UE en 2023. Durante seis meses liderará muchas de las negociaciones, que afronta con sus colegas, ministros y medios de comunicación.

La presidencia provisional no confiere poderes políticos, sino que deja la agenda, la redacción de los proyectos, en manos de la capital actual. Probablemente haya poco que ganar aparte de la reputación de buen gerente y corredores honestos, corredores de confianza. Pero mucho que perder si las cosas se hacen mal.

Ha pasado más de una década desde la anterior presidencia y España sabe que este es un escenario delicado, por lo que hay que trabajar con mucha antelación. Para que el embajador de España esté a pleno rendimiento en 2023, necesita al menos dos años de rodaje. Y aunque el nuevo Encontrar conoce la casa a la perfección, todo el tiempo para ser preciosa.

Alonso llegó a Albania procedente de La Moncloa, donde ocupó el cargo de director general de Asuntos Europeos y del G-20 en la Presidencia del Gobierno desde junio de 2018 hasta enero de 2020, siendo uno de los vínculos del departamento con García-Berdoy. Pero además, anteriormente había sido el Mertens en la Representación Permanente, la encargada de organizar todas las reuniones del llamado Coreper I, que se ocupa de casi la mitad de los asuntos europeos.

Es muy estimado en todos los destinos por los que ha atravesado, goza de la absoluta confianza de La Moncloa y ahora también de Asuntos Exteriores, y todavía tiene excelentes amigos en la embajada de la que ahora regresa como máximo responsable.

Nuevos nombramientos

Las citas no terminan ahí. El sucesor de Alonso como Mertens en la embajada hace cuatro años, Pablo Rperez, cuyo mandato expira este mes, se unirá al Secretario de Estado de la UE como Jefe de Gabinete del Secretario, Juan González-Barba. González-Barba, quien anteriormente fue embajador en Turquía, ocupa el cargo con la salida y reestructuración de Arancha González Laya, ya que el gobierno cree que su trabajo durante el último año ha sido más que satisfactorio.

González-Barba conoce al detalle los expedientes, es meticuloso en las negociaciones y muy discreto. Un perfil diferente al de la mayoría de sus predecesores. Algo que gustó a La Moncloa ya la UE, donde queda un largo camino por recorrer.

Se suponía que Ruprez se uniría a la Secretaría de Estado, pero un cambio reciente ha cambiado su destino. Entonces Jefe de Gabinete de González-Barba, Diego Martínez BeloAlbares se afirmó como su jefe de gabinete en esta nueva etapa.

Martínez Belo había trabajado de cerca con él en La Moncloa antes de ir a París y, como en el caso de Marcos Alonso, no podía confiar su programa y equipo a nadie en quien confiara.

Bruselas es una ciudad inusual para la diplomacia. España tiene allí cinco embajadores diferentes. Embajador de la oficina bilateral en Bélgica. Un embajador en la OTAN y tres en la Representación Permanente. Alonso será el Embajador Representante Permanente. Ral Fuentes Milani llegó el año pasado como Embajador Representante Permanente Adjunto, por temas denominados Coreper I. Y hay un embajador de la Comisión Política y de Seguridad (COPS) que reporta a Relaciones Exteriores. Desde la semana pasada la propietaria es Elena Gmez Castro.

De esta forma, la reposición total es casi completa, ya que además de tres nuevos embajadores, sus segundos embajadores, Ruprez y Guillermo Anguera, otro veterano de los asuntos europeos que ha estado de la mano de Berdoy y que anteriormente se ocupó de las reuniones de los ministros de Asuntos Exteriores de Madrid. Todas las caras nuevas para 2023.

Albares, el controlador

Albares, antes de ser embajador en París, donde residió hasta la semana pasada, fue el principal asesor de política exterior del presidente, pero también su Sherpa en negociaciones. Todo ha pasado por sus manos, porque le gusta controlar cada paso.

Con los nombramientos, el rostro europeo del Ejecutivo se rejuvenece -recordó el presidente justo cuando anunció su ascenso que, a los 49 años, habría sido un joven ministro-, se establecen prioridades para 2023, pero también, en teoría, algunas de las Las fricciones se eliminan por las características de la política exterior española y gran parte de la bicefalia que la caracterizó, hacia la UE, en el pasado.

También este martes el Consejo de Ministros publicó nombramientos muy importantes. ngeles moreno, hasta hoy secretario de Estado de Cooperación, pasa a ser secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, en sustitución de Cristina Gallach. Su puesto en Cooperación asume Pilar Cancela Rodríguez, exdiputado y secretario de la organización del PSOE en Galicia.

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