La caída de Balos deja libre a Ximo Puig para dirigir el PSOE valenciano sin oposición



La actualidad en Alicantur Noticias

Actualizado

Los ‘abalistas’ quieren un «pacto de no agresión» que permita a Mercedes Caballero repetirse como secretaria general de la provincia de Valencia

Ximo Puig, a la hora de presentar su candidatura.
Ximo Puig, a la hora de presentar su candidatura.EM

los Salida abrupta de Jos Luis Balos del gobierno y liderazgo del PSOE Este verano supuso un giro en la trama de las ya clásicas luchas orgánicas del socialismo valenciano. La retirada de la ex mano derecha de Pedro Sánchez y principal rival político de Ximo Puig en el PSPV-PSOE permitirá al presidente valenciano celebrar un congreso incontestado en noviembre para reafirmar su cargo de secretario general en el partido valenciano. Toda una novedad que se explica por la retirada de la corriente crítica de abalismo con la caída de su principal exponente.

Puig presentó oficialmente su candidatura a repetirse como secretario general del PSPV-PSOE otros cuatro años. Fue el único que finalmente lo logró, a pesar de los últimos meses de la industria. abalista Amenazó con una candidatura alternativa que finalmente no terminó de cuajar. El motivo no es otro que la débil posición de los integrados en este sector, y que en los últimos años han reprochado al barón socialista no querer integrarse tras ganar las primarias de 2017 contra el alcalde de Burjassot, Rafa García, con un escaso 57. % de votos.

Ahora, en ese momento, Puig estaba alineado con Susana Díaz por delante de Pedro Sánchez, por lo que votar por García era más que un voto. sanchista -síntoma de la división de bases- un voto indirecto por los balos, como ahora interpretan en el partido los cercanos a Puig. Esto sugeriría un menor peso para el sector crítico que, sin embargo, sigue reclamando su fuerza y ​​su papel. El caso es que con Balos fuera del frente político y con Puig reorientando su relación con Sánchez y totalmente alineado con él, el presidente de la Generalitat también lo tenía todo para afrontar un congreso libre de turbulencias.

La entrada también como nuevo ministro en el gobierno de Diana muriendo -una apuesta de Puig- llegó a ratificar el nuevo acuerdo con Sánchez, según el entorno del presidente. Un poco como lo que señaló Puig cuando el secretario general de los socialistas de la provincia de Valencia y el exministro, Piloto de mercedesYa hablaba de la necesidad de empezar a articular el «post-maximismo».

Sin embargo, las fuentes consultadas confirman que el ambiente en el partido en las últimas semanas dista mucho de ser comparable al de los congresos anteriores en los que ambos se preparaban para la batalla. Esta vez no las habrá, lo que no quiere decir que no haya habido diálogos y contactos entre las distintas familias y sensibilidades. Después de que Puig se fuera este miércoles a Madrid para cerrar los márgenes finales de las negociaciones con la cúpula federal, fuentes del partido confirmaron que hay un Acuerdo con Caballero para liderar las listas de delegados del PSPV para la provincia de Valencia para el congreso federal, como había solicitado (lo hará Ximo Puig por Castelln y Ana Barcel, por Alicante). Es decir, un puesto destacado para tener opciones de Caballero para reconfirmar su cargo en el próximo congreso provincial.

De hecho, el abalismo quiere un «pacto no agresivo» entre los dos bandos, es decir que si Puig queda libre para presentarse sin oposición, Caballero tendrá que repetirse como secretario general en el congreso provincial de Valencia. “El pacto está cerrado para todas las estructuras porque era todo o nada”, resumen algunas fuentes, y por tanto no hubo candidato alternativo de la crítica. El mensaje que está enviando el sector flanqueado por los balos es que están lejos de estar muertos, aunque el partido niegue que este acuerdo para que Caballero no tenga oposición sea tal.

A los pocos minutos del cierre del plazo para la presentación de candidaturas, Puig se presentó públicamente y, cuando le preguntaron los periodistas, prometió integración. «Desde 2012 no he hecho más que unir e integrar el partido. Tener a todos los compañeros», recalcó.

En cualquier caso, Puig unirá la dirección del PSPV otros cuatro años en un buen momento político para él, con poca respuesta interna a su liderazgo y menos aún a su gestión de gobierno, tras ganar las elecciones autonómicas de 2019 por primera vez desde entonces. 1991 por el socialismo valenciano. Aunque, eso sí, con un rearme del PP y volcado en la Comunidad Valenciana para recuperar en 2023 -si no hay avance electoral- el que fue uno de sus grandes feudos.

.