La Generalitat compró tarde las neveras para vacunas y no las tendrá hasta mediados de febrero



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Nuevo estropeado por la Generalitat, que no tendrá todas las neveras compradas para transportar el vacuna contra coronavirus hasta el 17 de febrero, como se indica en el contrato de adquisición. Para superar este déficit, la empresa a la que se adquirieron las cajas aislantes ofreció a la administración regional 250 contenedores para el transporte de la vacuna en alquiler, pero son insuficientes acometer el plan de vacunación previsto por el Ministerio de Salud.

La Generalitat formalizó el 20 de diciembre la compra de 1.500 frigoríficos para el transporte de Vacuna Pfizer Biontech -que requiere un complicado mantenimiento en frío para ser efectivo- a pesar de haberse conocido desde hace semanas sus especificidades para el almacenamiento y transporte. El costo fue de 502 150 euros, según Chronicle Global. Pero el proveedor, Urbex Express, advirtió a la administración catalana que podría enviar 500 frigoríficos hasta el 31 de enero y que el resto llegaría el 17 de febrero como plazo.

El argumento que se plantea para estos plazos es la alta demanda de envases con las características adecuadas para el transporte de la vacuna. Consciente de estas condiciones, la Generalitat las aceptó. Sin embargo, afirmó que los frigoríficos quedaron atrapados en el Pas de Calais a causa del Brexit para justificar que en siete días solo seis mil de las sesenta mil personas habían sido vacunadas.

Ante la falta de neveras para transportar la vacuna a las residencias, las dosis de 65.000 en la primera semana quedarse en el banco de sangre, cuyos gestores aseguran que tienen la capacidad de cuidar la conservación de hasta un millón de dosis.

Además de la falta de neveras, también se suman trabajadores sanitarios para administrar la vacuna, aunque la Generalitat asegura que tras las vacaciones de Navidad la situación se normalizará. El Ministerio de Sanidad, en manos de los republicanos Alba Vergés, había planeado administrar la primera dosis de la vacuna a más de 100.000 personas en dos semanas, incluidos los ancianos y sus cuidadores. Ahora se queja de que el consentimiento de los familiares está ralentizando el proceso.

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