La industria cinematográfica tendrá más ayudas fiscales en 2021 pese a la oposición del PSOE y Podemos



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Cartelera de un cine en Madrid.
Cartelera de un cine en Madrid.SAMUEL SÁNCHEZ

La industria cinematográfica contará con ayudas fiscales como nunca antes gracias a una enmienda a los Presupuestos que ha introducido Esquerra y que han apoyado PP, Vox y Ciudadanos. El PSOE, Podemos y el PNV votaron en contra. La indignación se ha extendido al Tesoro porque, además, la enmienda protege las deducciones fiscales de los cheques de los inspectores. Basta que un instituto cinematográfico de una comunidad autónoma las certifique para que la Administración Tributaria se vincule a esta opinión y por tanto no pueda realizar un control completo del beneficio fiscal.

La enmienda fue introducida por ERC en los Estados Financieros de 2021. Aunque el Gobierno siempre puede vetar cualquier enmienda que resulte en una quiebra de sus cuentas, no tuvo el valor de hacerlo porque es un socio preferencial en la aprobación de los Estados Financieros. . Y optó por derribarlo en la votación una por una de las enmiendas. Allí votaron en contra el PSOE y Podemos. Sin embargo, al ejecutivo le sorprendió que la oposición quisiera darle un golpe bajo y PP, Vox y Ciudadanos votaron a favor. La iniciativa fue aprobada en el Congreso y ahora está en el Senado, donde el gobierno quiere aprobar las cuentas sin cambios para tenerlas listas lo antes posible. Esto implica que la enmienda ciertamente entrará en vigor el 1 de enero después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. Dicho esto, el paquete fiscal es tan generoso que existen dudas entre los expertos consultados sobre su alcance.

Estas ventajas fiscales, que se materializarán mediante una modificación del impuesto de sociedades, consisten fundamentalmente en una deducción de las sumas invertidas a una tasa superior al impuesto: 30%. Y que también se puede traspasar al coproductor con menor control de las autoridades fiscales. En otras palabras, quienes financian el proyecto cinematográfico también pueden beneficiarse de la deducción. Esta ayuda beneficiará, por ejemplo, a las grandes televisiones, que tienen la obligación de realizar películas.

Parece que el incentivo es muy importante y que trata de que empresas y particulares no tengan que recurrir a vehículos como los grupos de interés económico (IEA) para poder disfrutar de la deducción, que es lo que está de moda actualmente ”, explica Luis del Amo, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Tributarios (REAF).

La deducción es similar a la ya establecida ahora para los productores. La base de este incentivo sigue siendo el coste de inversión en producciones españolas y el porcentaje de deducción es del 30% para el primer millón y del 25% sobre el importe que supere este importe. El cambio más significativo que se espera es que, además de los productores, quienes participen en la financiación también podrán aplicar la deducción sin tener que recurrir a una AIE.

Control financiero

“La estructura se simplifica, queda claro. En este sentido hay pocos cambios, es un estímulo para favorecer el cine, pero también para quien quiera hacer una determinada inversión ”, resume Ransés Pérez Boga, presidente de los inspectores de Hacienda del Estado, quien destaca que hay otro enmienda que amplía el alcance de la ayuda: se aumenta el límite del importe de las deducciones del 25% al ​​50% de la cuota del año, si la deducción supera el 10% de dicha cuota, como ocurre con las inversiones en I + D + i.

Uno de los puntos que genera más perplejidad entre fiscales e inspectores es que la enmienda presentada por ERC establece que para acceder al descuento es necesario obtener una Sello español A través de dos documentos que serán «vinculantes» para Hacienda: un «certificado de nacionalidad» y otro documento que acredite el carácter cultural, el «vínculo con la realidad cultural española» o la «contribución al enriquecimiento de la diversidad cultural» de las obras que se exhiben en el país.

En concreto, el texto establece que estos documentos se solicitan al Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales oa los órganos autónomos correspondientes. También establece que estos certificados «serán vinculantes para la administración tributaria» responsable de acreditar y aplicar incentivos e identificar al «productor beneficiario».

Es decir, el organismo normalmente encargado de revisar las deducciones fiscales, que es Hacienda, quedaría apartado en este aspecto de la valoración, lo que podría tener cierto paralelismo con lo ocurrido con las sociedades de inversión colectiva (SICAV). Desde 2005 es la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la que verifica si estos instrumentos de inversión cuentan con al menos 100 accionistas, requisito para poder pagar el impuesto de sociedades del 1%. En realidad, la mayor parte de la inversión suele centrarse en una sola persona o familia. Por este motivo, el Gobierno ha decidido volver a poner a la Agencia Tributaria en primera línea.

«Hasta ahora era obligatorio, pero no nos ataba», explica Pérez Boga. Los inspectores no valorarán si una producción cinematográfica es culturalmente adecuada o no, pero yo soy más crítico con el certificado de nacionalidad, porque son conceptos más baratos y la Agencia Tributaria, con los datos que tiene y las investigaciones sobre relaciones económicas. , quizás pueda traer una visión diferente. Me parece perfecto que el instituto de cine se exprese, pero debería ser la Agencia Tributaria, en caso de deducción, la que formule un juicio definitivo. No pretendemos dar, sino completar ”, agrega. .

El problema más grave, según Del Amo, es «que la redacción de la enmienda es tremendamente confusa». La deducción, según lo previsto, podría beneficiar a los contribuyentes de las empresas que financiaron estas producciones, pero también a las que realicen actividades económicas con los mismos porcentajes y límites de deducción. Por otro lado, otros expertos consultados encuentran sorprendente que la ley considere que «la devolución de las sumas pagadas se realizará mediante deducciones líquidas en cuotas que (…) el productor pasa al contribuyente que participa en el préstamo». Además, si, como parece, la deducción aumenta tanto, temen que la UE pueda encontrar que discrimina demasiado favorablemente a las producciones españolas.