La justicia ordena investigar al médico militar que obligó a un soldado a ser explorado frente a su jefe



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Un ejército rastreó el formulario de recopilación de datos de contacto cercano Covid-19 de la sede de la Unidad de Emergencia Militar (UME).
Un ejército rastreó el formulario de recopilación de datos de contacto cercano Covid-19 de la sede de la Unidad de Emergencia Militar (UME).Ricardo Rubio / Europa Press

El tribunal militar central ordenó que se investigara por qué un soldado fue obligado a someterse a un reconocimiento médico en presencia de su jefe a pesar de sus protestas. Mediante auto emitida el 29 de junio, el tribunal ordenó la reapertura del proceso iniciado por el juez militar, quien afirmó que no se había producido ningún delito. Sin entrar en el fondo del asunto, la ordenanza reconoce que en este caso «se vulneran derechos fundamentales, como el derecho a la intimidad en relación con los datos de salud del denunciante».

Según el mismo coche con el que se presentó la denuncia, el 9 de diciembre de 2020 el soldado Marcos García Rodríguez acudió al consultorio médico de salud militar de la Academia de Logística de Calatayud (Zaragoza). Aunque no se permitió el acceso a las instalaciones de su representante, una vez adentro, el teniente coronel médico convocó a un subteniente, el jefe directo de Marcos García.

El soldado se quejó de la presencia de su superior, alegando que se procesarían «datos confidenciales y personales» sobre su salud, pero el teniente coronel médico ordenó al teniente que se apegara al argumento de que su jefe estaba sujeto a una «obligación de confidencialidad». Y no quiso revelar lo que sabía allí.

El juez de instrucción interpuso la denuncia asegurando que el teniente coronel no había cometido ningún abuso ni se había excedido en sus facultades pero que, «para la correcta valoración médica de un soldado que tiene un problema adaptativo», había considerado oportuno «disponer de una persona quien conoce las vicisitudes profesionales por las que pasó, eligiendo a su jefe directo para ello «. Según el juez, la presencia del superior en el reconocimiento médico» fue plenamente justificada y no causó ningún daño grave al soldado «, ya que» no hay rastro «de que su información médica haya sido revelada.

García apeló esta decisión, que no contempló, por ejemplo, la posibilidad de que los problemas de adaptación del soldado pudieran deberse precisamente a la relación con su jefe directo.

En su auto, el tribunal ordena al Juzgado Central Militar número 1 que «complete la investigación» de algunos hechos que «hasta la fecha no han sido esclarecidos» y que inicie un proceso penal que permita a las partes comparecer en el mismo y «garantizar plenamente el derecho a la tutela judicial efectiva «.