La mortalidad de los jóvenes al volante se ha reducido un 41% en la última década



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La Guardia di Finanza delimita un perímetro en la carretera CL-605, en Anaya (Segovia), tras un accidente de tráfico el 1 de septiembre.
La Guardia di Finanza delimita un perímetro en la carretera CL-605, en Anaya (Segovia), tras un accidente de tráfico el 1 de septiembre.PABLO MARTN (EFE)

La mortalidad de los jóvenes al volante ha disminuido un 41% en los últimos 10 años. A pesar de ello, los conductores menores de 29 años sufren un 37,5% más de accidentes que hace una década y son responsables del 62% de ellos. Esto contrasta con su propia percepción, ya que se considera que los perdedores crediticios se encuentran en un porcentaje muy similar. En general, este grupo de edad tiene más lesiones que las otras secciones, pero son menos graves. Estas conclusiones, presentadas este lunes, forman parte de un informe de la Fundación Línea Directa en colaboración con el instituto de investigación del vehículo Centro Zaragoza, con el que se pretendía analizar la evolución del estilo de conducción de los españoles de entre 18 y 29 años. hasta 2019.

Mar Garre, directora general de la fundación, destacó el trato injusto que se suele reservar a los jóvenes en esta materia: “Desde hace muchos años vemos cómo la sociedad perjudica a los conductores más jóvenes como los conductores más temerarios e inexpertos. Las cifras, sin embargo, nos dicen que, a día de hoy, la realidad es diferente ”. Esto es, entre otras cosas, lo que motivó el estudio: verificar qué hay de cierto en todos estos prejuicios. Para ello, consultaron los datos facilitados por la DGT y realizaron una encuesta de opinión que incluyó 1.700 sondeos y tiene un margen de error del 2,38%.

Los resultados muestran que, de hecho, son los conductores de entre 35 y 44 años los que peor se desempeñan en la carretera. O al menos así lo admiten ellos mismos. El 45% y el 12% de los automovilistas de esta edad admiten consumir alcohol o drogas antes de conducir, respectivamente. Además, son los que menos usan el cinturón de seguridad al conducir un automóvil, con un 8% de respuestas al respecto, y los que menos usan casco al conducir una motocicleta, con un 12%.

Sin embargo, los jóvenes todavía se consideran los más imprudentes. Tanto es así que uno de cada cuatro conductores afirma posponer la edad mínima permitida para obtener el carnet de conducir a los 21 años. Algo que tiene su motivación, ya que no solo son los responsables de la mayoría de los accidentes, sino que también destacan en algunos de los comportamientos más imprudentes, como el exceso de velocidad (el 72% admite cometerlo), la ausencia de cinturón de seguridad cuando son ocupantes (16%) y uso del teléfono celular sin manos libres (47%). No todos los datos son buenos para ellos.

Aun así, Garre señaló que los conductores menores de 29 años «han experimentado una mejora realmente notable». Si en 1989 los accidentes de tráfico fueron la causa de muerte del 31% de los jóvenes, con 2.185 muertes, el porcentaje en 2019 bajó al 17,7%: 239 en total. El estudio estima que esto pudo haber salvado alrededor de 35.000 vidas.

Pero las quejas continúan ocurriendo, especialmente los fines de semana y el verano. Y, sobre todo, de noche, cuando las posibilidades de que un joven conductor sufra un accidente son más del doble que las de los demás: un 9%, frente al 4% de los demás. En el 70% de los siniestros de este grupo de edad, la persona que conduce el coche es un hombre de entre 25 y 29 años y, en el 61% de ellos, lo hace por vía urbana. El tipo de accidente más frecuente es el alargamiento trasero por distracción o incumplimiento de la distancia de seguridad (30%), y en un 44% el coche tiene más de diez años.

Distribuida por todo el territorio, donde se producen la mayoría de las reclamaciones es en Baleares, Cataluña y Madrid. Al final están Castilla y León, Navarra y Murcia.

El 48% de los jóvenes no tiene carnet de conducir

El director general de la fundación destaca que la mejora en el comportamiento de los menores de 29 años se debe a diversas circunstancias, como «mayor responsabilidad y sensibilización, nuevos hábitos de movilidad y posterior acceso al carnet». Sobre este último punto, cabe destacar que casi la mitad de los menores de 34 años, el 48%, no tiene carnet de conducir. En general, no ven el automóvil como una prioridad y obtienen su licencia de conducir más tarde. En los datos desagregados y en comparación con 2010, hay un 37% menos de conductores entre 18 y 20 años y un 25% menos que los de 21 a 29 años. En general, el estudio muestra que las TIC, la educación digital y el tipo de trabajo provocó que el uso del automóvil entre 1995 y 2014 se redujera en un 36%.

A ello se suma otro tipo de cambios, como el aumento del uso del transporte público y la aparición de nuevas formas de movilidad urbana, como los patinetes eléctricos. Por último, la situación económica también puede haber influido en la obtención tardía del permiso de conducción.