Las bajas tasas de interés y la caída de los precios hacen que comprar una casa sea más rentable que alquilar una casa



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Las bajas tasas de interes y la caida de los

Precios de venta en continua caída, condiciones favorables en el mercado hipotecario e ingresos por rentas que, a pesar de estar en caída libre, siguen duplicando la mensualidad media que supone el pago de un crédito bancario. Estos son tres de los motivos que hacen hoy más rentable entrar en la compra de una vivienda en propiedad que recurrir al arrendamiento, tal y como sugiere el XXXIII Informe sobre el mercado inmobiliario presentado ayer por Tecnocasa y la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. , En comparación con el primer semestre de 2021.

Según el documento, el precio de la vivienda usada en España descendió en el primer semestre del año un 1,43% de la tasa interanual, vinculando así cuatro semestres negativos. En el segundo semestre de 2019, con un descenso del 2,1%, se inició el descenso, que continuó en 2020 (-1,29% en el primer semestre y -4,4% en el segundo) y también entre enero y junio de este año. En consecuencia, como apunta Lázaro Cubero, director de análisis del Grupo Tecnocasa, los precios de la vivienda en España son actualmente un 34,31% más bajos que a finales de 2006 en términos nominales.

A este factor se suma que el precio más habitual del préstamo hipotecario en la actualidad oscila entre los 400 y los 450 euros según el tipo de crédito, una cifra sensiblemente inferior al rango entre 600 y 800 euros mensuales que cuestan más de la mitad de las viviendas. . en alquiler en el campo. En consecuencia, ya pesar de la crisis económica derivada de Covid, el ratio de esfuerzo entre la mensualidad de la hipoteca y los ingresos hipotecados es ahora del 32%, entre el 30% y el máximo recomendado del 35%. Todo ello, recuerda el informe, a pesar de la reducción generalizada de los alquileres, con descensos que llegan al 10% en Madrid y al 9,9% en Barcelona y que también son notables en zonas como Valencia, Málaga o Sevilla.

Estos cambios de tendencia del mercado también han reforzado la certeza en un contexto de dudas relacionadas con la pandemia. Según los datos de Tecnocasa, por tanto, las hipotecas a tipo fijo han llegado a dominar el mercado, debido a la evolución del Euribor. Suponiendo el 5% del total de préstamos en 2015, se desembolsaron con una participación actual del 80%. Por el contrario, los préstamos a tipo variable, que alcanzaron el 95%, representan ahora el 15% del total. Según Paolo Boarini, director ejecutivo del grupo, los datos muestran una mayor preocupación por la estabilidad.

Boom inmobiliario

Las condiciones que, en opinión de estos expertos, hacen hoy más atractiva la compra que el renting, también están acelerando la recuperación del mercado. En esta línea ya hay rumores que apuntan al inicio de un nuevo boom que durará al menos dos años. Así lo demuestra el informe de Forcadell y la Universidad de Barcelona, ​​también presentado ayer. Tras analizar los datos de 2020 y concluir que el mercado ha experimentado una recesión más leve de lo esperado, con caídas del 14,5% desde el 32,6% de 2008, se puede esperar una fuerte recuperación. La baja sobreoferta, la disposición de los bancos a otorgar hipotecas y los bajos tipos de interés explican, según el informe, tanto que la caída del mercado ha sido menos drástica como que la recuperación se acelera a velocidad de crucero.

Así, el sector inmobiliario y la Universidad de Barcelona auguran que en junio comenzará un «nuevo boom inmobiliario», que se prolongará, al menos, hasta 2023, y que podría prolongarse unos años más si los tipos de interés se mantienen por debajo del 3%. De cara a 2021 y 2022, los expertos predicen que las ventas aumentarán un 25% y un 15% respectivamente.

Pese a las reminiscencias negativas relacionadas con el boom inmobiliario, especialmente en España, el director del informe y catedrático de economía de la universidad, Gonzalo Bernardos, aseguró que las características del momento económico actual impiden que esta inundación se convierta en burbuja. Para que esto suceda, explicó, “debe haber una cantidad impresionante de crédito otorgado por los bancos; también deben financiar a quienes tienen pocas perspectivas de poder pagar la hipoteca si aumentan los intereses ”, lo que al menos por ahora no está sucediendo.

Las inversiones están disminuyendo

Este cambio de tendencia, entre otros factores, también ha provocado una disminución del papel del inversor. Según Cubero, el peso de estos perfiles se situó a nivel nacional en el 20,6% de las ventas totales hasta junio, frente al máximo histórico del 27,2% registrado en 2017. El perfil de comprador, por tanto, es el de una persona que compra su primera vivienda (73,9%), con financiación (66,9%), que va de los 25 a los 44 años y que tiene un contrato de trabajo indefinido (73,9%).

Detrás de la caída de los inversores, quiso recordar José García Montalvo, catedrático de Economía de Pompeu Fabra, también están las «discusiones sobre el control de los precios de los alquileres» y «la alarma social sobre las okupas y las dificultades que existían para recuperar la propiedad». «. Son temas, enfatizó, que están penetrando «la imaginación de la gente».

Acoso inmobiliario

Uno de cada dos inquilinos afirma haber sufrido algún tipo de acoso inmobiliario en el área metropolitana de Barcelona, ​​donde el precio medio del alquiler ronda los 880 €, y ocho de cada 10 inquilinos se desviven por pagar el alquiler, alquiler, en el que gastan más del 30% de sus ingresos. Los datos proceden del estudio Impactos sociales del mercado del alquiler, un nuevo trabajo de análisis presentado ayer por la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ​​el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universitat Autònoma de Barcelona, ​​la Unión de inquilinos y la Cooperativa Hidra a partir de una encuesta a más de 2.000 personas del área metropolitana de la ciudad de Barcelona. El informe, con datos de 2014 a 2019, muestra que la mitad de los inquilinos afirman haber sido víctima de algún tipo de asedio inmobiliario por parte del propietario del inmueble en el que viven, generalmente (en el 50% de los casos) debido a la negativa a reparar o reparar daños importantes. En otros casos, el acoso se materializa en el abandono de la escalera o espacios comunes para causar molestias a los inquilinos (12,8%), en amenazas, engaños y presiones psicológicas (11,3%) o en el aumento ilegal del alquiler (8,4%) .

Por otro lado, señala Efe, el 80% de los inquilinos sufren un «estrés financiero» medio o alto, ya que destinan más del 30% de sus ingresos a pagar el alquiler, mientras que el 29% utiliza más de la mitad de sus ingresos para pagar alquiler, a pesar de que la mayoría de los encuestados tiene un trabajo calificado, educación superior o universidad y una edad promedio de 38 años.

Asimismo, señala el estudio, uno de cada dos movimientos en realidad es un «desalojo invisible», ya que los inquilinos dejan por qué sentirse «expulsado», ya sea porque la casa está en buen estado deficiente, porque el propietario no quiere renovar el contrato de arrendamiento, por su ausencia o la imposibilidad de afrontar el aumento del alquiler.

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