Los archivos franceses recuerdan la relación de París con el genocidio de Ruanda



Ahora estás al día con Alicantur Noticias

Madrid

Actualizado:

Hay una perversión del lenguaje en el preludio de las tragedias. Cuando el reportero Jean hatzfeld (Madagascar, 1949) acudió a la prisión de Rilima, en Ruanda, a recoger los testimonios de algunos responsables del genocidio de 1994, una masacre que mató a unos 800.000 tutsis y hutus moderados en apenas tres meses, no conoció a algunos fanáticos degradados por la violencia pero con modestos campesinos, que hablaban de sus delitos como una actividad agrícola un poco más extenuante de lo normal. «Cuanto más nos separamos», confesó. Fulgencia, uno de los asesinos entrevistados en «Una temporada de machetes» (Anagrama, 2003): cuanto más inocentes parecíamos derrumbarnos. Para algunos se ha vuelto apetecible, por así decirlo.

.