Los empresarios acusan a Aragonès y Colau de falta de ambición y advierten de un «declive inexorable»



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El presidente del Círculo de Economía, Javier Faus, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en un acto reciente.
El presidente del Círculo de Economía, Javier Faus, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en un acto reciente.MASSIMILIANO MINOCRI (Alicantur)

La sensación de que Cataluña y Barcelona en particular están perdiendo oportunidades de crecimiento es una preocupación creciente para los emprendedores. Después de una década dominada por la tu elaboras y conflicto político, el sector privado creía que la calma que propiciaba la gracia y un nuevo gobierno en la Generalitat sería el mejor escenario para retomar la senda del crecimiento una vez superada la crisis sanitaria. Pero el fracaso de la ampliación del aeropuerto de El Prat ha dado la alarma. El Círculo de Economía de Barcelona advirtió este miércoles que «las disculpas por el decrecimiento son irresponsables» y criticó a la Generalitat y al Ayuntamiento por carecer de ambiciones. Se pide una estrategia compartida para generar progreso económico, pero la nota de opinión del club empresarial incluye dos salvedades: la iniciativa privada no se puede excluir de este modelo, ni se puede rechazar a España, “el único estado que realmente existe tenemos. los catalanes «.

La institución emprendedora que preside Javier Faus afirma en su nota “profundamente optimista”: “Disponemos de las mejores herramientas para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía del siglo XXI”. Pero se niega a ser «autoindulgente», y esto es evidente desde el principio del texto. «Ni Barcelona ni Cataluña tienen un modelo de prosperidad compartida que cuente con la complicidad de todos los agentes», algo que, según el Círculo, puede «poner en peligro el futuro de todos» y desembocar en una «espiral de irrelevancia económica, de declive lento pero inexorable».

Esta advertencia llega después de haber comprobado que en la última década «se han perdido muchas oportunidades» y que la estabilidad política que vino con las gracias no ha sido aprovechada por las dos principales instituciones catalanas. El Círculo acusa a la Generalitat y al Ayuntamiento de tener un modelo de desarrollo económico «fuertemente ideológico, pragmático» que genera conflictos. Los empresarios creen que las decisiones de las instituciones se toman solo para satisfacer intereses electorales o, en el corto plazo, para satisfacer los extremos y dejar de lado la iniciativa privada, «o ir directamente en contra».

Como ejemplos a seguir, el Círculo destaca Alemania, Holanda, Portugal o la ciudad de París. En el primero, la victoria de Olaf Scholz en las elecciones y la necesidad de gobernar en coalición aseguran que el país siga gobernado «por la centralidad, sin que los extremos de la minoría influyan en él». La defensa de Alemania de su industria exportadora, su retención de talento y su ambición por afrontar los retos del crecimiento (la nota cita la autorización para instalar una fábrica de Tesla cerca de Berlín) son elementos que, según el Círculo, la Cataluña debería tomar como un ejemplo. En cuanto a Holanda, la nota destaca el consenso para ampliar el puerto de Rotterdam a pesar de las zonas de la red Natura 2000, que se ve afectada por el proyecto de ampliación del aeropuerto de El Prat. Y sobre París y Portugal destaca la apertura al turismo de calidad y la innovación empresarial tecnológica con atractivos modelos fiscales.

El Club, por tanto, identifica cinco áreas en las que considera fundamental el consenso entre instituciones y con la iniciativa privada, acuerdos a los que, según la nota, no se puede renunciar «por miedo a correr riesgos políticos». El primero es rediseñar el modelo turístico. Aquí el Club critica los obstáculos que la Municipalidad de Ada Colau ha colocado a la apertura de nuevos hoteles en la ciudad, y acusa a la gestión municipal, a la que considera responsable de no haber combatido la precariedad de la ciudad, la «preocupante degradación de la ciudadanía». espacio». O vandalismo. También critica la reforma urbanística «sin suficiente debate sobre el modelo y estéticamente cuestionable». Todos estos factores, según el organismo que preside Faus, no ayudan a atraer «comportamientos cívicos y visitantes de calidad superior».

Es en este punto que el Club lamenta el bloqueo del proyecto de ampliación de El Prat. “Todas las administraciones son responsables de trabajar por la ampliación del aeropuerto. No hacerlo es una vez más una irresponsabilidad ”, concluye la nota, que considera indiscutible el consenso a favor de una ampliación que minimice el impacto ambiental, y acoge con beneplácito los enfoques alternativos defendidos recientemente.

Los otros sectores estratégicos según el Círculo son: digitalización, investigación e innovación científica y tecnológica (agobiados, según la nota, por un sistema fiscal que no ayuda a retener ni atraer talento); la transición a un nuevo modelo energético (en este punto el club empresarial pide un consenso para las energías renovables); el sector de las ciencias de la vida y la salud; y el impulso al sector. Sobre esto último, el Club celebra el trabajo generado en la mesa sobre la reindustrialización de la planta de Nissan, y lo defiende como modelo de colaboración público-privada a seguir en todo el tejido industrial. Aquí nos reservamos una crítica al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, por la sentada con el presidente de Volkswagen el pasado mes de marzo, «por razones estrictamente políticas y no por la estrategia del país».

En sus conclusiones, el Círculo invita a las dos instituciones a la ambición, el realismo, el amplio consenso y la valentía para buscar un modelo de crecimiento, ya que, advierte, “la alternativa es la inmovilidad, el bloqueo permanente que condena la decadencia y la irrelevancia.