Los ingresos obligarán a 327.000 empleados en ERTE y 226.000 menores a presentar la planilla



Las mejores noticias en Alicantur Noticias

MADRID

Actualizado:

La campaña Renta de este año tendrá la distinción de lograr un número récord de devoluciones, con 21.570 millones, un 2,1% más que hace un año. Parte de este máximo histórico se explica por el hecho de que la actual campaña obligará a volver a ERTE a 327.000 empleados, que el año anterior tenían rentas inferiores a los 22.000 euros y no tenían que hacer la declaración: este año deben ser Responde ante la Miel porque, habiendo tenido dos pagadores por SEPE, el umbral baja a 14.000 euros si se reciben más de 1.500 entre la segunda y las demás fuentes de retorno. A esto se suman 460.000 beneficiarios de la Renta Mínima Vital, de los cuales 226.000 son menores de edad. Alemany, Escalona & De Fuentes ha elaborado una lista de los principales impactos que tendrá el COVID-19 en la autoevaluación del IRPF para 2020.

¿Los beneficios recibidos de un ERTE están sujetos a impuestos?

La prestación por desempleo que reciben los empleados tras la declaración de un ERTE se clasifica como desempeño laboral y no está exenta del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Esto es muy importante tenerlo en cuenta por dos motivos: porque el contribuyente que recibió estos beneficios ahora tiene dos contribuyentes: (I) la empresa y (II) el Servicio Público de Empleo del Estado (SEPE). La consecuencia inmediata de tener dos pagadores es la reducción del límite a partir del cual uno está obligado a declarar, que pasa de 22.000 euros a 14.000, si el segundo pagador ha cobrado más de 1.500. Con carácter general, SEPE no ha realizado ninguna retención en origen sobre el IRPF por los servicios prestados, lo que puede implicar una autoliquidación con resultado a pagar.

¿Afecta el hecho de que el contribuyente esté de baja por enfermedad debido al Covid-19?

Sí, puede afectar y de forma negativa. En este caso podríamos estar ante la misma situación que la descrita en el apartado anterior, porque si el contribuyente ha provocado baja laboral, percibiendo la correspondiente prestación del INSS o Mutua, y si esta es superior a 1.500 euros, lo hará. .ha tenido al menos dos contribuyentes en este caso, podríamos encontrarnos en la misma situación que la descrita en el apartado anterior, ya que si el contribuyente causó la baja, recibiendo el beneficio correspondiente del INSS o Mutua, y si este fuera mayor a 1.500 euros, habrá tenido al menos dos pagadores en el ejercicio 2020, reduciendo el límite a la hora de estar obligado a declarar a 14.000 euros.

¿Existe la obligación de declarar el impuesto sobre la renta no recaudado en ese año, incluidos los beneficios SEPE, en el impuesto sobre la renta 2020?

Generalmente, los ingresos del trabajo se cargan en el período impositivo en el que se adeuda al beneficiario. Ahora, la ley del impuesto sobre la renta de las personas físicas establece dos reglas especiales para aquellos casos en que la renta del trabajo no haya sido pagada en el momento de su vencimiento: porque la determinación del derecho a recibir o su monto está pendiente de resolución judicial. En este caso, las declaraciones se declararán en el período impositivo en el que la resolución sea definitiva.

Por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente: en este caso las rentas del trabajo cuyo pago se haya retrasado se declararán en el año en que vencía, ejerciendo, en su caso, una autoliquidación adicional, sin penalización ni intereses de mora. o cualquier suplemento. Esto significa que aquellos contribuyentes que hayan recibido ingresos del trabajo correspondientes a 2020 en 2021 (incluidos los beneficios del SEPE) deberán declararlos en el IRPF 2020.

Por el contrario, aquellos contribuyentes que no hayan percibido la totalidad o parte de los ingresos del trabajo que se les haya pagado por estar pendiente de resolución judicial, por ejemplo, por haber impugnado la ERTE, estos ingresos los declararán en el IRPF. del año en que la resolución judicial sea definitiva.

¿Afecta la deducción por maternidad que ha tenido el contribuyente en ERTE?

Las mujeres con hijos menores de tres años, con derecho a la aplicación del mínimo por descendientes, pueden ver reducido el tipo impositivo diferencial hasta 100 euros mensuales por cada hijo menor de tres años, siempre que realicen una actividad en su propias o ajenas y para las que estén inscritas en el correspondiente régimen de seguridad social o mutualidad. Sin embargo, la situación de ERTE total para un trabajador también puede afectar la retención por maternidad porque en estos casos se suspende el contrato de trabajo y se da por terminada la Seguridad Social. Por tanto, no se cumplen los requisitos para disfrutar de esta deducción. No obstante, esta deducción se mantendrá en los casos de ERTE parcial, que supongan una reducción de la jornada laboral y en los que se abonen cotizaciones a la Seguridad Social.

¿Qué pasa si he recibido el ingreso vital mínimo?

Como indica la Agencia Tributaria en su sitio web, todos los contribuyentes que hayan recibido la Renta Mínima Viva están obligados a presentar la autoevaluación de ingresos, aunque tales percepciones pueden quedar exentas. Los menores también deben hacerlo, lo que afectará a 226.000 menores. Esto explica por qué Hacienda espera un aumento del 26,9% en las rentabilidades negativas -ni que se devuelvan ni se abonen en el resultado- hasta 1.280.000 extractos.

¿Cómo se grava el beneficio por cese de la actividad de los autónomos?

Los autónomos que hayan hecho uso de la denominada prestación extraordinaria por cese de actividad deberán incluirla en la autoevaluación como desempeño laboral y, como tal, podrán deducirse 2.000 euros, así como otros gastos y en general .

Míralos
Comentarios

.