«Nunca más me quedaré callado ante amenazas radicales»



Comparte esta noticia de Alicantur Noticias

Barcelona

Actualizado:

¿Te imaginas que tu hijo, sobrino o hermano en algún momento tenga miedo de decir que su color favorito es el rojo porque ha impuesto que el color correcto es el amarillo? Esto es absurdo como alguien que tiene miedo de decir que no está a favor de la independencia en una universidad catalana, o al menos debería estarlo.

En septiembre de 2016 comencé mi pasantía universitaria, en un campus donde al llegar puedes ver un enorme mural que dice «Independencia, socialismo y feminismo». Recuerdo perfectamente una tarde de viernes en el bar, con compañeros, hablando de las últimas elecciones (eso es absolutamente de esperar cuando se estudia Derecho y Ciencias Políticas), todos comentaron sobre su militancia política, su experiencia como fiscal y los próximos eventos que estaban organizando. Yo, ese día, preferí callarme, pero me prometí que nunca más lo volvería a hacer, porque no hay nada más precioso que la libertad, y solo se puede ganar ejerciéndola.

A partir de ese momento, me involucré muy activamente en el constitucionalismo joven, hasta que actualmente presidía la principal entidad constitucional juvenil de Cataluña, S’ha Acabat! Claro, esto llevó a muchas situaciones difíciles, pero otros momentos fueron realmente gratificantes. Debo confesar que si comenzara de nuevo ahora, no cambiaría ni un solo momento.

Hemos vivido de primera mano cómo el separatismo busca deshumanizar al disidente, nos llamaron fascistas, pintaron grafitis indicando nuestro colectivo, recibimos amenazas, nos arrojaron todo tipo de objetos (huevos, latas, bombas fétidas y hasta excrementos). ), nos rodearon, robaron y rompieron material en una carpa de información donde lo único que hicimos fue anunciar un evento. Todo esto, además, dado que las llamadas al 112 fueron ignoradas, cómo la policía no acudió en nuestra ayuda y cómo las condenas universitarias eran, en el mejor de los casos, equidistantes.

Recuerdo perfectamente cómo, siguiendo una carpa que estábamos a punto de hacer, una compañera envió al grupo de chat la convocatoria de la escriba que estábamos a punto de someternos para el grupo de clase, como había hecho en otras ocasiones. El mensaje siempre comenzaba con una «Ultra Alerta». En esta ocasión, decidí responder con argumentos. Y la respuesta que obtuve fue simplemente dejar el grupo de clase.

El 11 de abril de 2019, S’ha Acabat! realizó su primer acto en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en presencia como ponentes de Maite «Pagaza», Alejandro Fernández y Rafael Arenas. Ese día, para acceder a la sala de eventos, tuvimos que romper un cordón de personas que nos impedía entrar. Ese día tuvimos que ver a los compañeros, cuyos nombres conocíamos perfectamente, mirarse con odio y gritar, a unos centímetros de nosotros: «¡Fascistas, no pasen!» Nos empujaron para que no pudiéramos iniciar sesión.

Es imposible olvidar los días antes y después de cualquier evento en la UAB. Tus padres te dicen «ten cuidado» y luego decides aparcar el coche más lejos de lo habitual. Pero cuando vas a clase, ves cómo le das a los pasillos una mirada de odio. Lo confieso: en esos días uso auriculares cuando salgo del coche y no me los quito hasta que paso por la puerta del aula, porque tonterías, oídos sordos (en este caso literalmente).

Como decía, a un año de terminar mi formación universitaria, no cambiaría ni un solo momento de los vividos hasta ahora, porque estoy convencido de que defender los valores en los que creemos, hacerlo con firmeza y sin ceder un solo milímetro, será una de las cosas. más reconfortante que he hecho en mi vida.

Es realmente gratificante ver que personas de diferentes partes de España, e incluso del mundo, confían en nosotros, en S’ha Acabat !, para hacer nuestra tierra un poco más libre. Porque nuestra democracia no nos perdonaría por callar los viernes de septiembre, ni por dejar pasar más «Ultras Alert» de los atacantes sin contestar.

Continuemos.

Míralos
Comentarios

.