Palma también limita la velocidad del 90% de sus carreteras a 30 km / hora



El periódico digital de Alicantur Noticias

Palma tambien limita la velocidad del 90 de sus carreteras

Palma sigue la modelo eso ya aplica Bilbao y que se esta desarrollando Barcelona y, a partir de esta semana, el 90% de las calles de la ciudad no podrá circular más de 30 kilómetros
luego. Algunas calles centrales y las principales vías de acceso al centro desde la periferia quedan fuera de esta limitación. La modificación del informe se llevará a cabo de forma progresiva y debería completarse en un par de meses.

En la presentación del primer cartel que se instaló en una de las entradas un palmera, al llegar a la ciudad desde aeropuerto, el alcalde, José Hila (PSOE) insistió en la voluntad del Ayuntamiento de apostar por la movilidad sostenible en la línea de ciudades como Barcelona. «Estamos cambiando toda la ciudad», dijo. El teniente de alcalde de Movilidad Sostenible, Francesc Dalmau, ha explicado que en la mayoría de carreteras que están fuera del límite de los 30 km, la velocidad permitida también se reducirá de 50 a 40 km / ho de 70 a 50.



Palma tiene 416.050 habitantes, según datos del censo de 2019, y en el mismo año cuenta con 340.768 vehículos, lo que significa que hay casi un vehículo por habitante. A esta concentración de vehículos se suman todos los que llegan a diario desde otros puntos de Mallorca de ciudadanos que trabajan en la capital de las Baleares.

Varias calles del centro de la ciudad son peatonales, en un proceso que comenzó hace 30 años con otro alcalde socialista, Ramón Aguiló. La polémica fue enorme, especialmente entre los comerciantes, pero después de este período ya no hay voces en contra de la peatonalización. La Federación d’Associació de Veïns de Palma, que aglutina a 49 entidades de toda la ciudad, invita al Ayuntamiento a ser más valientes y cerrar al tráfico todo el casco histórico, en el anillo interior marcado por las antiguas murallas y donde en cambio han dibujado avenidas hoy saturadas de coches. Joan Forteza, su presidente, insiste en que la institución exige una Palma sin coches en su centro histórico y cree que la pandemia ha demostrado que es necesario ampliar los espacios de movilidad reservados exclusivamente a los peatones. «Los ciudadanos necesitan más espacio», dice Forteza.

La limitación de velocidad en el 90% de las calles de Palma no ha despertado sospechas y el presidente de Petita i Mitjana Empresa de Mallorca, Jordi Mora, cree que a medio y largo plazo debería ampliarse la medida para que los peatones tengan prioridad sobre coches por toda la ciudad y para dar cabida a modos de movilidad sostenibles “que probablemente ni siquiera conocemos ahora.