PMI, el «tren» europeo y Mr. Marshall



El periódico digital de Alicantur Noticias

En los últimos días el clamor de la PYMES antes de la avalancha de información sobre los 140.000 millones en dinero europeo que «lloverá» sobre España durante seis años. Y, sobre todo, los 72.000 millones de fondos no reembolsables que el Gobierno quiere ejecutar en apenas tres años, de 2021 a 2023.

¡Estoy aquí! Las pymes parecen estar diciendo desde el fondo de la sala, al igual que cualquiera que tenga miedo de ser marginado o alguien que se horrorice de que el transporte los deje parados en la estación. Y lo hacen bien una vez que ha empezado la carrera para coger ese «tren» europeo que sólo pasará una vez. Los grandes consultores Se propusieron captar este negocio, no tanto por la facturación que pueda generar, sino por los contactos y agenda que conlleva, lo que genera aún mayores inconvenientes.

Para comprender su preocupación, mire hacia atrás. Lógicamente, el legislación se basa en muchos casos en La tarea de Lobi Lo ejercen las grandes empresas y los grandes intereses y «los de siempre», los que no gobiernan pero gestionan determinadas cuotas de poder desde las sombras. Nada nuevo. No es como si tuvieras que iniciar una demanda general contra empresas en función de su tamaño. Ni mucho menos. Claro, hay grandes empresas modernizar Y tractores de lo contrario, ya que hay parálisis de cualquier avance, pero lo mismo puede suceder a menor escala.

En cualquier caso, teniendo en cuenta que los recursos europeos deben destinarse a la transformación de la economía y el sistema productivo hacia otro modelo sostenible, eficiente Y digitalEstaríamos equivocados si permitiéramos que las intrusiones ralentizaran la modernización y mantuvieran el status quo.

Ser pyme no tiene por qué ser equivalente a una pequeña, sí quizás en tamaño, pero no en tamaño inventiva, ingenio Y capacidad para crecer, aunque habrá de todo, como entre grandes empresas. Es por esto que el Col.legi d’Econonistes y Pimec han creado un grupo de trabajo, después de haber asistido ya a este empleador cien proyectos, individual y colectivamente, interesarse por la preciosa bendición de la Unión Europea (UE).

Buena parte del tejido productivo está conformado por estas empresas. Al gobierno dependerá de usted combinar un elemento esencial equilibrio territorial y social en la distribución de fondos teniendo en cuenta el peso de los actores en la economía y es capacidad para contribuir a su modernización. El paso de este «tren» europeo debería beneficiar a quienes lo merecen. De lo contrario sucederá como en la famosa escena del ‘Bienvenido, Míster Marshall’ de Luis García Berlanga, y serán muchos los que, incluso con billete y méritos para este viaje, solo verán el pase del ‘tren’.

.