Por la mañana da respiro al sur de Tarragona y descubre los daños tras las lluvias torrenciales



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La noche de este miércoles acaba de dar un respiro a la costa sur de Tarragona. Poco después de la puesta del sol, volvieron las tormentas y, sobre todo, un potente aparato eléctrico que presagiaba nuevas trompetas de agua y más daños. Pero dejó de llover y este jueves estaba despejado, lo que sacó a la luz las innumerables pérdidas. Árboles caídos, paredes rotas, coches en zanjas, caminos embarrados. Las puertas y ventanas de las casas están entreabiertas y revelan colchones embarrados, electrodomésticos sin usar y suciedad, mucha suciedad.

“Los niños tenían miedo, no querían quedarse dormidos, pero nos dejaron un bungalow del propio camping y preferimos quedarnos ”. Desde hace unos 30 años Cinta Martí pasa el verano en el camping Els Alfacs de Alcanar (Tarragona, 9.400 habitantes), en este municipio hay un total de 77 desplazados, según explica Protección Civil: 58 en el Carlos III hotel, 5 en Montecarlo y 14 en el Pabellón Municipal. Cinta Martí pasó la noche durmiendo, levantándose cada hora u hora y media para vigilar a sus hijos y comprobar que, a pesar del ruido y los relámpagos, la lluvia no volviera a invadir el suelo sobre el que dormían. «No había visto nada parecido», dice. Y es que lo que pasó este miércoles nunca había pasado. En tres horas, cayeron más de 250 litros de lluvia por metro cuadrado. El muro de apenas un metro y medio que separa los bultos de la carretera estalló en tres lugares. El agua, procedente de un barranco, empezó a apoderarse del terreno. Trasladó caravanas, arrojó coches al mar, atravesó los pequeños edificios de apartamentos que tiene el camping. A esa hora, entre la una y las cuatro de la tarde, prácticamente todos los campistas ya se encontraban en el restaurante de la planta y, salvo tres evacuaciones en helicóptero, no necesitaron más asistencia. «Cuando el agua empezó a saltar por encima del muro, me fui», dice Cristóbal Ariza.

Cristóbal Ariza pasea frente al camping Alfaques después de las fuertes lluvias del miércoles.
Cristóbal Ariza pasea frente al camping Alfaques después de las fuertes lluvias del miércoles.Josep Lluis Sellart

El propio camping, los hoteles de los alrededores y el polideportivo de Alcanar fueron los lugares que acogieron a quienes necesitaban un techo. En este último, en el pabellón municipal, pernoctaron Bienvenido y Roser, un matrimonio de ancianos de Alcanar, al que el equipo de Cruz Roja siguió toda la noche. Manuela Sierra lleva 14 horas en el polideportivo y forma parte del equipo psicosocial que les atendió. Ellos y una docena de personas más que no tenían dónde pasar la noche. «Estaban molestos, me acerqué a la pareja, les pregunté su nombre, les pedí su cédula de identidad», cuenta. Estaban cansados: “Me dijeron que ya se había preguntado muchas veces y que tenían que volver a explicar todo. Les dije que sería la última vez y que estaba ahí para ayudarlos ”, explica.

La Cruz Roja ha establecido una infraestructura para 80 personas desalojadas. Una camilla, una manta, una equipo higiene, comida y bebida. «Es el mismo dispositivo que cualquier catástrofe internacional», comenta Paco Túnez, coordinador del equipo. “Vienen con ropa de verano, pantuflas y vagabundos. Lo principal que te ofrecemos es el techo. Es un momento que hay que gestionar ”.

«Parecía que el mundo se estaba acabando»

«Parecía que el mundo se estaba acabando». Así resume lo ocurrido este jueves el alcalde de Alcanar (Tarragona), Joan Roig. “Cuando salió el sol, nos dimos un baño de realidad. Todos pudieron ver las impresionantes imágenes y el impacto emocional de ver su ciudad de esta manera. Esto nunca se olvidará «, dijo a RAC1.

En las comarcas del Ebro llueve cuando hay humedad ya que han tenido un agosto excepcionalmente lluvioso, al contrario que en el resto de Cataluña, que ha vivido uno de los agosto más secos de los últimos años. Según el balance meteorológico del mes de agosto publicado hoy por el Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC), en la ciudad de Alcanar se recogieron un total de 110 litros de agua por metro cuadrado. Casi 250 litros colapsaron ayer, 77 de los cuales cayeron en apenas media hora.

Las lluvias torrenciales también azotaron a la Comunidad Valenciana en las últimas horas de este miércoles, que ya han obligado al rescate de vehículos atrapados en el agua y descarga durante la noche, y también, en el caso de ciudades como Valencia, provocaron daños en algunos defectos que estaban en su totalidad planta.

Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostican para este jueves lluvias fuertes de 40 litros por metro cuadrado en Girona y el riesgo de granizo en Barcelona, ​​Girona, Tarragona y Lleida, informa Efe. La alerta por lluvia y tormentas se mantiene en 13 comunidades, principalmente en Baleares, Cataluña, Aragón y Navarra que tienen alerta naranja (riesgo importante).