¿Quién nunca se ha desmayado?



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¿Quien nunca se ha desmayado

Quien no desmayarse alguna vez o has perdido el conocimiento? Es un episodio bastante frecuente entre la población. De hecho, más del 30% de las personas sufrirán síncope a lo largo de su vida. Sin embargo, muchas veces implica apagón cuya causa se desconoce. La persona se ha desmayado, pero una vez curado está bien y no tendrá secuelas.

Dr. Ángel Moya, director del Área Cardiológica del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona, ​​y co-coordinadora de la Guía Europea de Síncope, afirma que se trata de «una pérdida transitoria del conocimiento provocada por flujo sanguíneo reducido al cerebro“Es decir, se produce porque, por algún motivo concreto, la sangre no llega suficientemente al cerebro y la persona pierde el conocimiento.




El impacto

Según datos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), «su impacto social y sanitario no es irrelevante», ya que se sabe que el 1-3% de los pacientes atendidos en urgencias hospitalarias proceden de episodios de pérdida de conciencia y muchos acaban ingresando (6%).

«Porque el síncope puede tener varios orígenes, la mayoría de ellos benignos, el desafío para los médicos es identificar a la minoría de pacientes cuyo síncope es causado por un problema cardíaco potencialmente grave, para garantizar que los pacientes con causas graves sean correctamente diagnosticados y tratados, evitando al mismo tiempo los pacientes con causas benignas son hospitalizados innecesariamente ”, afirma el experto del Hospital Universitario Dexeus.

Por tanto, uno de los principales retos para los profesionales sanitarios a la hora de afrontar los síntomas sincopales es descifrar cuáles fueron sus causas. En este sentido, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) destaca la necesidad de estar atentos a lo que desencadenó este episodio. «Los síntomas pueden variar desde aturdimiento, embriaguez, episodios de debilidad, falta de equilibrio o mareos, entre otros», dice.


Posibles Causas

El Dr. Moya a su vez destaca que es importante reconocer las situaciones que lo favorecen y evitarlas. Como advierte, la mayoría de las imágenes sincopales aparecen sin una enfermedad asociada. “La causa más frecuente de síncope es una reacción vasovagal y solo un bajo porcentaje se debe a problemas cardiovasculares”, señala.



Entre las causas benignas que pueden causar síncope, SEMI indica las siguientes: dolor, miedo, emociones intensas; a veces después de toser, defecar o ejercer una fuerte presión sobre el abdomen; al ponerse de pie de forma brusca (hipotensión ortostática), tomar medicamentos que reducen la presión arterial o la deshidratación.



La causa más común de síncope es una reacción vasovagal «



En caso de que el síncope sea producido por cardiopatía, el médico especialista prescribirá el tratamiento específico y las medidas que estime necesarias para intentar prevenir la recurrencia de los episodios, puntualiza.

“El síncope es muy común y la mayoría son benignos, no necesita ningún estudio especial. Aún así es recomendable consultar a su médico, especialmente si se repiten con el tiempo, los episodios duran más de lo habitual o se acompañan de otros síntomas ”Asesora a la sociedad científica.


Diagnóstico

Respecto al diagnóstico, el médico planteará una serie de preguntas relacionadas con las características del síncope y sus posibles causas, conocidas como historial clinico‘, así como un examen físico completo, un electrocardiograma con un enfoque en la presión arterial, el pulso y un examen neurológico.



«En algunos casos se puede integrar con un archivo análisis de sangre. Hay varias causas de síncope que pueden ser graves pero raras, como arritmias cardíacas (alteraciones del ritmo cardíaco), enfermedad cardíaca (enfermedad de las arterias coronarias o de las válvulas cardíacas), embolia pulmonar, anemia significativa «.

Solo en casos seleccionados será necesario enviar un especialista o realizar pruebas especiales como un ecocardiografia, un estudio cardíaco electrofisiológico, o una tomografía computarizada pulmonar o cerebral, precisa. “El episodio de síncope como tal no tiene un tratamiento específico, ya que es autolimitado y con recuperación completa en la gran mayoría de los casos. En cualquier caso, ante una persona que tiene una pérdida repentina del conocimiento, siempre es necesario asegurarse de que respire espontáneamente y tenga pulso ”, agrega.


Diferencias entre América y Europa

Llegados a este punto, el Dr. Moya recuerda un estudio comparativo de guías clínicas sobre síncope americano y europeo, publicado en el último número de la ‘Journal of the American College of Cardiology’ (JACC), en el que participó, y que revela que aunque no hay diferencias sustanciales, hay aspectos que determinan diferencias en la estrategia diagnóstica de algunos pacientes de cada lado del Atlántico.

Según el estudio, las guías europeas hacen hincapié en la monitorización electrocardiográfica prolongada para intentar definir el tipo de tratamiento en función de cada tipo de paciente. Por el contrario, hay menos tendencia en las mujeres estadounidenses a indicar este tipo de seguimiento. “También hay algunas diferencias en los tratamientos farmacológicos de cada una de las pautas y en el papel de los testigos del síncope. En las guías europeas, es recomendable registrar al paciente durante el síncope con el teléfono móvil para facilitar el diagnóstico, dice Moya.



Otra diferencia es que en la guía americana los pacientes con síncope y bloqueo de rama son directamente candidatos a marcapasos, mientras que la guía europea presenta un algoritmo muy detallado para pacientes con este tipo de síncope, con el objetivo de Identifique claramente a los pacientes candidatos y evite la implantación innecesaria de marcapasos.