Silvio Berlusconi y Matteo Salvini negocian para participar en las elecciones de 2023



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La derecha italiana participó en las generales de 2018 con una coalición formada por «Forza Italia», la Lega y los ultrahermanos de Italia

Matteo Salvini, con dos seguidores en Roma.
Matteo Salvini, con dos seguidores en Roma.REUTERS

El ex primer ministro Silvio Berlusconi y líder de La Liga de extrema derecha, Matteo salvini, actualmente están negociando la creación de un partido único u otras fórmulas con las que competir en las elecciones políticas de 2023. “Ayer conocí a Salvini y les puedo decir que estamos de acuerdo en todo: hablamos de estar juntos para lograr una fuerza de centro derecha vinculado a las próximas elecciones ”, ha dicho hoy Berlusconi hablando por teléfono en una manifestación electoral en Turn (norte).

La derecha italiana participó en las generales de 2018 con una coalición formada por la «Forza Italia» (FI) de Berlusconi, la Liga Salvini y los ultrahermanos de Italia (FdI) de Giorgia Meloni. Esta coalición fue la primera fuerza en el país, seguida solo por el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), y su fórmula se ha repetido en sucesivas elecciones con considerable éxito, ya que gobierna en 14 de las 20 regiones del país. El pacto permite a la derecha italiana posicionarse como primera fuerza en las votaciones pero, en la práctica, los partidos que integran la alianza quedan libres en el Parlamento, lo que debilita su acción.

Por ello, en los últimos tiempos se ha hablado de unir formaciones: Salvini propone una «federación» de derecha, mientras que Berlusconi, de 84 años y convaleciente tras el Covid-19, habla abierta y directamente de un «partido unido». Una idea que ni siquiera Salvini desprecia: «El objetivo es hacer aún más eficaz la acción común en el Parlamento. Hemos dado por una federación (de derecha) y, por tanto, en el camino hacia el partido único que Berlusconi prevé para 2023». «. . «, subrayó el líder de extrema derecha tras la reunión.

Una parte cada vez más importante de la derecha no participó en ese evento: Giorgia Meloni, la líder de FdI, de la que todas las encuestas auguran un avance relámpago, hasta el punto de tocar la primacía de Salvini en la derecha italiana. Un crecimiento que Meloni ha logrado también gracias al papel de oposición única que ejerce el Gobierno de Unidad Nacional de Mario draghi, apoyado por el resto de partidos en el hemiciclo. Uno de sus colaboradores más cercanos, Francesco Lollobrigida, portavoz de FdI en la Cámara, aseguró hoy que para su partido «está bien el acuerdo de la actual coalición de centro derecha» porque su diversidad aporta «riqueza».

Aunque también reconoció que «Ciertamente sería apropiada una mayor coordinación parlamentaria». Los analistas señalan que el interés de Berlusconi es evitar la irrelevancia de su partido, que ronda el seis por ciento de los votos y está marcado por deserciones de alto perfil, mientras que el de Salvini sería postularse como la nueva cara de la derecha moderada y liberal.

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