Termina campaña electoral polarizada de Bolivia, sin Evo Morales



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Termina campana electoral polarizada de Bolivia sin Evo Morales

Bolivia es un barril de pólvora. La tensión y polarización de la campaña, que terminó el miércoles, sugiere que el día de las elecciones del domingo puede no ser plácido. Especialmente cuando se conocen los resultados. Sin el expresidente Evo Morales en las elecciones, por primera vez desde 2006, el futuro del país andino es cuestión de dos nombres y proyectos radicalmente opuestos: la izquierda. Luis Arce y el centro a la derecha Carlos Mesa.

Arce, 57 años y ministro de Economía durante casi todo el período de gobierno del Morales (2006-2019). Considerado responsable del milagro económico boliviano, el Movimiento por el Socialismo (MAS) aspira a volver al poder y lidera las urnas, aunque la mayoría de las encuestas indican que habrá una segunda vuelta el 29 de noviembre, donde se enfrentará al expresidente. Carlos Mesa (2003-2005), 67 y líder de la Comunidad Ciudadana (CC).




Considerado responsable del milagro económico boliviano, Arce aspira a devolver al poder al Movimiento al Socialismo (MAS) y lidera las encuestas

Este miércoles fue el último día para realizar los actos de campaña, pero Mesa realizó su último mitin el martes en Santa Cruz de la Sierra, donde también participaron Arce y Cochabamba. Sin embargo, el candidato masista celebró su último baño masivo en El Alto, la ciudad cercana a La Paz que forma su principal feudo en la capital.

«Este 18 de octubre los ganaremos con más del cincuenta por ciento en las urnas y recordaremos a nuestros caídos y a nuestros héroes de la democracia», dijo Arce en su discurso, demostrando su confianza en lograr la presidencia en la primera vuelta. «El pueblo es inmortal, el MAS es inmortal porque somos la verdadera representación de los bolivianos», agregó, reiterando la calificación de «golpista» al gobierno provisional de extrema derecha. Jeanine Áñez. «Escucha, escucha, Lucho Presidente», cantaron los seguidores de Arce junto al teleférico de El Alto, una de las infraestructuras más emblemáticas del gobierno de Morales.



Este 18 de octubre los ganaremos con más del cincuenta por ciento en las urnas y recordaremos a nuestros caídos y nuestros héroes de la democracia ”.



Por su parte, Mesa, en Santa Cruz, volvió a apelar a voto útil con la intención de concentrar el apoyo de toda la centroderecha, más fragmentada que la izquierda. «Los únicos que podemos derrotar a Morales, MAS y Arce somos nosotros», dijo el expresidente. En las últimas semanas, dos derechistas, Áñez y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga (2001-2002), han dimitido para asegurar una segunda vuelta y evitar que el MAS vuelva al poder. «Ya no queremos corrupción, ya no queremos fraude», agregó Mesa, caracterizando a Arce como un Morales «enmascarado». Mesa ha insistido en que si Morales regresa a Bolivia tendrá que «ajustar las cuentas» ante los tribunales.



La última encuesta, publicada este domingo y encargada por el instituto Ciesmori por los canales privados de televisión Unitel y Bolivisión, traza un escenario de ajustada segunda vuelta. Arce obtendría el 42% de los votos, mientras que Mesa obtendría el 33%. Para ganar en la primera ronda, un candidato requiere la mitad más uno de los votos o llega al 40% y agrega una diferencia de diez puntos a la segunda.


La última encuesta, publicada este domingo y encargada por el instituto Ciesmori por los canales privados de TV Unitel y Bolivisión, traza un escenario de ajustada segunda vuelta.

El llamado de Mesa a un voto útil se dirige sobre todo a los votantes del tercer candidato en desacuerdo: el ultraconservador Luis Fernando Camacho, que concentró el 16% de las intenciones de voto, avivando el conflicto ancestral entre bolivianos del Este y ‘Oeste. Camacho, de 41 años, es el líder autonomista de Santa Cruz y hasta ahora ha rechazado todas las solicitudes de otros conservadores para retirar su candidatura a favor de Mesa.

Morales está exiliado en Argentina pero su sombra es omnipresente en estas elecciones. El líder del MAS dimitió y abandonó Bolivia en noviembre tras las protestas por un supuesto fraude electoral en las elecciones que llevaron a su controvertido cuarto mandato tres semanas antes.



Sin embargo, el expresidente jugó un papel bastante discreto en el tramo final de la campaña, en contraste con el inicio, cuando invistió a Arce como su candidato con una manifestación en Buenos Aires el pasado mes de enero. La pandemia y los siete meses de prisión por el coronavirus que vive Argentina han impedido la organización de un acto masivo en la ciudad de Buenos Aires, aunque también es cierto que la imagen personal de Morales recibió un duro golpe cuando sus relaciones fueron descubiertas hace unos meses con una joven de 19 años, quien supuestamente comenzó cuando ella era menor de edad y tenía 14. El gobierno de Áñez interpuso dos denuncias de violación contra el expresidente, acusándolo de persecución política.