Un juez ordena vacunar a una anciana incapaz a pesar de que la familia se negó a autorizarla



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El tribunal de instrucción número dos de Santiago de compostela tomó una decisión pionera en España el pasado sábado por ordenanza vacunar contra COVID-19 una mujer discapacitada, internada en una residencia de la capital gallega, pese a la negativa expresa de su familia.

El problema fue llevado a la corte por residencia en el que se encuentra encarcelada la anciana, DomusVi San Lázaro, quien denunció a la autoridad judicial la negativa de la familia a permitir la vacunación de esta mujer al día siguiente, domingo 10 de enero, cuando el vacunación en ese centro.

El juez que firma el coche, al que ha tenido acceso EFE, considera que la mujer debe ser vacunada «a más tardar» el domingo 10 de enero, fecha prevista y comunicada por la residencia donde está internada, porque si no lo ha hecho «el riesgo» para su salud sería mayor, con la posible posibilidad de estar infectado.

«Urgente e inevitable»

En su coche, el juez Javier Fraga, que estuvo de guardia el sábado pasado, justifica su competencia para tomar la decisión porque está una cuestión «urgente e indispensable», por la urgencia de la vacunación, al día siguiente, cuyo retraso aumentaría los riesgos para la salud de la anciana.

Comprobada la discapacidad de la anciana, la familiar con su tutela impugnó la negativa por la carga derivada de tener que decidir sobre la salud de terceros, así como por la presión de los hermanos, y alegó esperar a conocer los efectos de la vacuna en otras personas.

Juez no considera «loco» Esta última valoración, si bien indica que el informe forense que confirma la incapacidad de la mujer se refiere a la seguridad de las vacunas, según la OMS, y afecta el proceso de pruebas y ensayos regulados por los que pasan las vacunas antes de su aprobación. de su uso en la población.

No vacunar, mayor riesgo

La orden indica que administrar la vacuna en realidad conlleva riesgos, aunque sí lo considera no hacerlo implica mayores riesgos y por tanto concluye que la ventaja de inocularlo es mayor.

“El riesgo aumenta, sin duda, ya que se retrasa la administración de la vacuna y aumenta el número de infecciones porque, en la misma progresión, es previsible que la posibilidad de contraer la enfermedad sea suficiente”, apunta el auto.

Por tal motivo, el juez cree que es obligatorio contravenir la decisión del familiar con la protección del anciano, ya que no responde a la de mayor beneficio para su vida o salud.

Segunda dosis obligatoria

La orden, que puede ser impugnada dentro de los 20 días siguientes a su expedición, también indica que si los familiares deciden sacar a esta mujer de la residencia deben llevarla de regreso. para darte la segunda dosis.

Sin embargo, este miércoles la anciana aún no ha sido vacunada, según fuentes de la Consejería de Política Social gallega, ya que la vacunación prevista para el pasado domingo se retrasó por un trabajador positivo.

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