Urdangarin no tendrá que ir a dormir a la cárcel durante los 11 meses que quedan hasta la libertad condicional



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Iñaki Urdangarin e Infanta Cristina, en Vitoria, en una imagen reciente.
Iñaki Urdangarin e Infanta Cristina, en Vitoria, en una imagen reciente.cicatriz Ortiz / Europa Press

Iñaki Urdangarin, el marido de la infanta Cristina, ya no tendrá que irse a dormir a la cárcel a partir de este jueves para seguir cumpliendo la condena de 5 años y 10 meses de prisión impuesta por el Tribunal Supremo desde Caso Nóos de la corrupción. Los Institutos Penitenciarios han dado luz verde a la propuesta del penal de Zaballa (Álava) de avanzar en la semilibertad de la que ya disfrutaba desde diciembre y de aplicar el artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario. Esto le permitirá cumplir el resto de su condena en casa sin la necesidad de usar un brazalete de control electrónico y solo sujeto a controles semanales cara a cara y por teléfono, según es avanzado El correo y confirmó Alicantur. Hasta el momento ha tenido que pasar la noche en prisión de lunes a jueves.

Quedan menos de 11 meses para que el cuñado del Rey solicite al juez la libertad condicional anticipada, prevista en el artículo 90, párrafo 2, del Código Penal para los condenados que, entre otras cosas, se clasifiquen en tercer grado. así como el caso. Otra condición es que cumplió dos tercios de su condena, que tendrá lugar el 1 de mayo de 2022. El pasado mes de agosto, el juez supervisor de prisión que le otorgó permisos de salida todos los fines de semana ya anticipó en su automóvil que en esa fecha «a más tardar». habría ocurrido la liberación de Urdangarin.

El esposo de la infanta Cristina ingresó a la prisión de Ávila di Brieva el 18 de junio de 2018. Durante 15 meses estuvo detenido sin ningún tipo de liberación, pero a partir de septiembre del año siguiente comenzó a disfrutar de los servicios penitenciarios (luego el juez dio permiso para ir dos días una semana durante ocho horas para colaborar con una ONG en la atención a personas con discapacidad) que había ido aumentando hasta acabar, a principios de este año, en semilibertad. La decisión de aplicar el artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario y, por tanto, de prorrogar esta semilibertad, se produce después de que la Comisión de Atención Penitenciaria (órgano interno integrado por profesionales penitenciarios) haya valorado positivamente su evolución y que está participando en un programa de reintegración de delincuentes económicos (conocido por las siglas PIDECO). Debe continuar asistiendo a este programa, que comenzó a principios de año, hasta que haya completado las 32 sesiones grupales previstas.

Será, de hecho, uno de los pocos momentos en los que a partir de ahora volverá a la cárcel alavesa, a la que entró el 1 de marzo, ya que estos encuentros, en los que participan otros internos junto a un psicólogo, se celebran una vez al año. semana. durante tres horas en el complejo penitenciario. También deberá ir a la cárcel una vez a la semana para que lo revisen en persona, aunque las fuentes penitenciarias señalan que puede relacionar estas apariciones con su participación en las sesiones del programa de reintegración.

Estas mismas fuentes aclaran que este control presencial, que tiene como objetivo verificar el paradero del delincuente y quién está cumpliendo con sus obligaciones, puede ser sustituido, en determinadas ocasiones, por un contacto telefónico con la prisión. Este será el caso cuando viaje con autorización judicial. Urdangarin ya ha realizado un viaje a Ginebra (Suiza), donde reside la Infanta Cristina, a principios de mes, con el permiso del juez supervisor de la prisión.

La situación carcelaria de Urdangarin ha dado un giro importante en los últimos seis meses. A fines de diciembre, los Institutos Penitenciarios le aplicaron el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, lo que le permitió comenzar a disfrutar de un régimen de vida carcelaria similar al tercer grado y salir del penal de Brieva (Ávila), donde se encontraba l es el único detenido en forma masculina.

Luego se dirigió a una celda del Centro de Integración Social (CIS) de Alcalá de Henares (Madrid), de la que salía a diario para ir a trabajar a la institución donde había colaborado durante más de un año en la atención de personas con discapacidades. . Al final del día, el cuñado del rey tuvo que volver al centro para dormir. También tenía que permanecer en el complejo carcelario los fines de semana, excepto uno al mes cuando estaba de vacaciones.

Esta situación, sin embargo, duró poco. A finales de enero, el titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciario Número 1 de Castilla y León, Florencio de Marcos, consideró un recurso de apelación y le concedió el tercer grado, por lo que se encontraba desde entonces en semilibertad y tenía que dormir solo a partir del lunes al lunes jueves. al CIS. Además, salía todos los fines de semana, no una vez al mes como antes, y vio que el número de días libres que podía tomar al año aumentaba de 36 a 48.

Poco tiempo después, las instituciones penitenciarias acordaron trasladarlo al penal de Zaballa para que cumpla allí su condena. Urdangarin justificó su solicitud de tener una oferta de trabajo como consultor en un despacho de abogados de Vitoria. Además, afirmó que su madre y varios de sus hermanos vivían en la capital vasca.

Desde la llegada de Fernando Grande-Marlaska al Ministerio del Interior, las cárceles han dado un impulso a la reintegración que se ha traducido, en estos tres años, tanto en un aumento del número de internos que acceden a la semilibertad a través del penitenciario de tercer grado. la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, a los que cumplen condena en sus domicilios controlados, como es ahora el caso de Urdangarin. Así, en junio de 2018 había 7.019 internos en régimen abierto en cárceles dependientes del Interior (el 17,7% de los casi 40.000 internos ya condenados). Actualmente hay 7.560 (el 20,5% para una población de presos que se ha reducido a menos de 37.000), según informó el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, en abril en el Congreso. De ellos, 5.189 disfrutan del régimen del que disfrutará Urdangarin a partir de este jueves.