Votando en tiempo de pandemia: «Lo delicado llegará en el último minuto»



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Domingo 14 de febrero de 2021-14: 44

Cataluña vota en unas elecciones marcadas por medidas contra el coronavirus y la lluvia en la madrugada del domingo

Elena, del equipo de limpieza, desinfecta una urna en Cotxeres de ...

Elena del equipo de limpieza desinfecta una urna en Cotxeres de Sants, Barcelona.

ALBERTO DI LOLLI

«Domingo, pandemia y lluvia». Con estos tres elementos, los catalanes pasaron a las urnas este 14 de febrero en unas condiciones electorales inéditas debido a las medidas sanitarias empleadas contra el coronavirus.

Una jornada de votaciones caracterizada, a pesar de las numerosas anécdotas e imágenes curiosas, por la tranquilidad y correcto funcionamiento en la mayoría de los colegios electorales durante la mañana, que acabó con un descenso de la participación a las 13:00 en 12 puntos, en el 22,7%. del total. votantes.

El 85% de los colegios abrieron sus puertas a las 9 de la mañana sin incidencias importantes, más allá de cualquier sustitución o dificultad para contactar con el Consejo Electoral, según ha explicado a EL MUNDO el director del colegio establecido en Can Batll, en Barcelona. Toda la mañana se han resuelto los contratiempos y todas las escuelas están en funcionamiento.

Muchos miembros de los colegios electorales expresaron sus dudas este mismo día: «¿A nadie se le ocurrió hacernos pruebas después de las elecciones?», Preguntó un miembro de otro colegio electoral de Barcelona, ​​después de que un presidente de la mesa se quejara de que se realizó la prueba de antígeno. hace cinco dias.

Los suplentes llamaron y los ancianos fueron los primeros en pasar las urnas. La Generalitat recomendó que los grupos de riesgo acudieran a votar a primera hora de la mañana, entre las 9:00 y las 12:00.

«No tengo miedo, solo respeto»

Clotilde Y Mara Dolors, De 70 y 86 años, no temieron el virus ni repararon la lluvia y votaron «muy tranquilos» durante los primeros minutos de la mañana en Can Batll. Explican que se levantan temprano porque luego acompañarán al marido de una de ellas, que se encuentra en una residencia, a votar.

Asimismo, una votante de 80 años comenta que la pandemia no detiene su deseo de votar. «No tengo miedo, solo respeto». Ejerció su derecho a voto en el Barcelons Institute Broggi, centro que tuvo problemas para abrir.

La lluvia fue una de las grandes protagonistas de la mañana. Sin embargo, a partir de media mañana se vieron largas filas de paraguas en varios colegios electorales, como el auditorio del Camp Nou o el de Cotxeres de Sants. En este último, cientos de personas se alinearon alrededor de la plaza Bonet i Muix.

El motivo de la acumulación de gente fuera de los colegios electorales radica en las estrictas medidas de seguridad establecidas en torno a las urnas: casi como un riachuelo, los electores entraban, accediendo a su mesa guiados por carteles e indicaciones, como si de un circuito se tratara.

Allí, los ejecutivos de cada mesa electoral, separados entre sí y vestidos con máscaras y guantes, revisan la documentación del votante lo mejor que pueden sin tocarla: hay quienes improvisan una bandeja con una carpeta para pasar su DNI y otras que necesitan. para repetir los datos varias veces. La máscara dificulta la comunicación y la pantalla dificulta la visualización. Es por eso que muchos se niegan a usarlo y solo usan una máscara.

Las medidas de saneamiento también crean contratiempos para los votantes. En Broggi High School, un jubilado de 83 años se cayó por las escaleras después de que sus lentes se empañaron. Tuvo que ser atendido por el servicio de emergencia.

Falta de material

En Cotxeres de Sants, varios integrantes de una mesa piden más medidas para protegerse. «Traje guantes a casa», se queja una mujer que está frente a una mesa desde la primera hora. Pide más coordinación y material para afrontar la insólita situación: «Lo delicado llegará en el último momento».

Se refiere a la franja horaria entre las 19:00 y las 20:00. Es el momento señalado para votar quién está en cuarentena por ser positivo o por haber tenido un contacto cercano. Por lo tanto, todos los miembros de la circunscripción deben usar PPE para garantizar la máxima seguridad. Hay quienes tienen el vestido especial preparado en la esquina de la mesa, aún doblado en la bolsa, desde la primera hora.

Los equipos de limpieza y desinfección también juegan un papel clave este domingo. Lydia Y Pepi Esperan la apertura de la circunscripción de Can Batll ​​detrás de las montañas de papeletas todavía en orden. Su tarea es desinfectar todos los puntos donde el contacto o el paso continuo de personas corren el riesgo de convertirse en foco de contagio: «Los colegios electorales en este momento son lugares seguros», garantizan.

En Cotxeres, Elena limpia las urnas entre votante y votante, de mesa en mesa. Por la tarde, un colega asumirá la crucial tarea de desinfección, imagen que se repite en institutos, mercados, iglesias, centros culturales e incluso en los estadios donde se realiza la votación este domingo.

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