¿Vuelve a la oficina este miércoles? No, gracias



El periódico digital de Alicantur Noticias

Vista de Torre Picasso, en el distrito de negocios de Madrid, en 9.
Vista de Torre Picasso, en el distrito de negocios de Madrid, en 9.Miguel Pereira / Getty Images

Parecía que el 1 de septiembre iba a ser el gran día. El día elegido por las grandes empresas para el regreso masivo de sus empleados a sus oficinas tras casi año y medio de teletrabajo. Pero no. La virulencia de la quinta ola de coronavirus los obligó a ser cautelosos y a mantener más o menos intactos los protocolos que estaban vigentes antes de las vacaciones de verano. Dificultando así el cambio de vida que quieren hacer personas como Raquel Fernández, una telemarketer barcelonesa de 47 años. Está esperando que su empresa decida si puede seguir trabajando a distancia para trasladar su residencia a una ciudad tranquila «porque la ciudad me mata» y porque quiere sacar más provecho de su salario. Actualmente solo el 10% de los empleados españoles sigue teletrabajando, frente al 25% del año pasado, según Carlos Gutiérrez, secretario de juventud y nuevas realidades del trabajo de CC OO.

Más información

La mayoría espera la orientación de su empleador. Porque, hoy, muchas empresas están delineando su hoja de ruta para volver a la normalidad. Aunque hay otros que ya se han decidido y empezarán a recibir todos sus modelos la semana que viene.

Los sindicatos detectan incumplimientos por parte de algunas organizaciones, desde aquellas que obligan a su personal a volver a la presencia absoluta en masa (incluyendo bufetes de abogados, consultoras, bancos de inversión y empresas constructoras), hasta las que se niegan a pagar los costos del teletrabajo o las que enfrentan reintegración sin las garantías sanitarias correspondientes. Así lo demuestra Cristina Estévez, secretaria de Políticas Institucionales de UGT, quien, al igual que Gutiérrez, cree que estas irregularidades afectan principalmente a empresas sin representación sindical.

Entre las grandes empresas, el paso está marcado por las tecnológicas. Y viene de Estados Unidos. Empresas como Google o Amazon han retrasado el regreso de sus empleados hasta enero de 2022. Una fecha quizás más alejada de las contempladas en España. En Mapfre, por ejemplo, prefirieron esperar hasta el 15 de septiembre «para ver cómo evoluciona la quinta ola de la pandemia y elaborar el plan para volver al poder», dice un portavoz. La aseguradora trabaja con la mitad de la fuerza laboral en persona (con turnos rotativos que cubren al 90% de los empleados) y la otra mitad de forma remota. Una espera similar a la establecida por Banco Santander (con menos del 60% de la plantilla presencial) o Boston Consulting Group (BCG), según su jefe de RRHH, Pablo Claver, o Cellnex, que espera que sus oficinas acojan al 50%. de la población activa a mediados de mes, frente al 30% actual.

Más información

Siemens Gamesa también espera abrir sus oficinas a la mitad de sus trabajadores y de forma voluntaria a partir del próximo día 13. Sin embargo, José Luis Risco, jefe de gabinete de la consultora EY, que trabaja con dos grupos burbuja en su sede, no descarta que el regreso general podría posponerse para Navidad.

En BBVA, la semana que viene hay cambios. Con un modelo híbrido ya implantado, 60% presencial y 40% teletrabajo, desde el primer día pasará de voluntario a obligatorio. Los jefes de equipo designarán los días en que los empleados tendrán que ir a la oficina, donde los trabajos estarán calientes y se reservarán a través de una aplicación. También en Red Eléctrica: la semana que viene todos sus empleados, incluso los excluidos hasta ahora, trabajarán en turnos semanales en rotación, de modo que el 50% de la plantilla trabaja en la obra todas las mañanas.

“Esperábamos que la situación cambiara en septiembre, pero muy poco cambiará y las organizaciones seguirán girando en torno al modelo de trabajo que implementaremos cuando llegue la normalidad. Mientras tengamos grupos pequeños, no podemos cerrar el nuevo modelo ”, se queja José Luis Risco.

Más información

Según un estudio reciente de BCG, el 90% de las empresas pretenden introducir algún tipo de trabajo a distancia una vez finalizada la pandemia. Actualmente, son pocas las macroempresas que optan por el modelo 100% flexible, es decir, que el empleado puede elegir su lugar de trabajo. ING o Liberty Seguros son dos de ellos. Siemens Gamesa también apostará por esta modalidad a través de su programa Smart Working, que permitirá a los trabajadores teletrabajar cinco días a la semana y a los trabajadores hacerlo desde su residencia o en cualquier otro lugar, según informan fuentes de la compañía, que está remodelando su oficina. acomodarlos en los nuevos formatos colaborativos y sin lugares permanentes designados.

Incluso empresas tecnológicas como Google, Amazon o Telefónica, que suelen estar entre las más avanzadas en nuevas formas de trabajo, no llegarán tan lejos. Los tres apuestan por sistemas flexibles que combinarán tres días de trabajo presencial y dos días de teletrabajo, aunque abren la puerta a algunos profesionales que lo requieren para poder trabajar solo de forma remota y desde cualquier lugar de forma temporal o permanente.

Pantallas que miden la calidad del aire en las instalaciones de Meliá.
Pantallas que miden la calidad del aire en las instalaciones de Meliá.

Formato preferido

El modelo de tres más dos es el que prevalece en la mayoría de las grandes empresas. EY, BCG, BMW, Axa o Vodafone lo han abrazado. Incluso la aseguradora y la operadora de telefonía ya lo han establecido en su convenio colectivo tras negociaciones con los sindicatos, al igual que Telefónica. Aún son muy pocas las empresas y sectores que han adaptado sus acuerdos a la Ley de Teletrabajo, que entró en vigor el 9 de julio: «La adaptación está en pañales porque las empresas se resisten a la negociación y por tanto ahorran costes», según Cristina Estévez. No todo. Mapfre compensó el uso de Wi-Fi, electricidad, etc. con 45 euros al mes; Siemens Gamesa con 55 euros, Axa con tres euros diarios y 200 euros para equipamiento para sillas o pantallas y Vodafone proporcionó un kit para el teletrabajo (silla ergonómica, auriculares inalámbricos, ratón, teclado …).

Pero la gran pregunta, según Pablo Claver, es cómo se utilizará el nuevo modelo de trabajo: ¿será un máximo o un mínimo de tres días presenciales? ¿Serán una guía o turnos obligatorios para reducir el espacio de oficinas? ¿En beneficio de las empresas o sus empleados? Y es que el diablo se esconde en los detalles. «Si las empresas se cambian al sistema fijo, pueden ahorrar recortando oficinas, coches de empresa, comedores y cheques de restaurantes … En cambio, si optan por el sistema flexible, el beneficio es para el empleado», puntualizó. explica.